Un dispositivo integrado por personal sanitario y voluntarios continúa prestando atención a las personas que pernoctan en la playa del Trampolín de Ceuta tras la entrada masiva registrada a final de julio, con cientos de asistencias hasta la fecha y una media diaria que se ha situado en torno a las 200 personas.
Atenciones y perfil de las personas atendidas
El punto de atención, activado el 3 de agosto por Cruz Roja y reforzado posteriormente por el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria en Ceuta, ha atendido inicialmente a unas 500 personas y en jornadas posteriores ha mantenido una cifra media cercana a las 200 intervenciones diarias, que en los últimos días ha descendido "bastante", según fuentes sanitarias.
El jefe de Medicina Preventiva del Hospital Universitario de Ceuta, Julián Domínguez —que también colabora como voluntario en el dispositivo— explica que el perfil sociológico de quienes pernoctan en el arenal ha variado: de una mayoría inicial de personas subsaharianas a una presencia mayoritaria de personas procedentes del Magreb, con la inclusión de algunas mujeres y menores.
Enfermedades detectadas y traslado hospitalario
Las atenciones han sido mayoritariamente por patologías leves. Destacan los episodios de gastroenteritis y otras infecciones intestinales, que en algunos casos se han asociado a brotes por Escherichia coli. Según el mismo responsable sanitario, cerca de 15 personas fueron hospitalizadas el pasado lunes por este motivo.
Además, se han registrado lesiones por traumatismos y fracturas relacionadas con el trayecto migratorio y, en algún caso, partos que han requerido asistencia especializada y derivación al hospital. Domínguez subraya que dolencias consideradas habituales en condiciones normales se complican si las personas carecen de un entorno higiénico y de alojamiento:
«Si tenemos una gripe o una infección intestinal pero no una casa donde dormir, una cama o un lavabo, unos servicios higiénicos suficientemente aceptables, no queda más remedio que hacerlo»
Organización y retos del dispositivo
El puesto de atención cuenta con una ambulancia del servicio 061 y, en ocasiones, ha estado custodiado por la Policía Nacional. La respuesta ha requerido la coordinación entre Cruz Roja, personal sanitario voluntario e instituciones sanitarias públicas.
El dispositivo ha tenido que reubicarse en varias ocasiones debido a protestas vecinales por la situación en la playa del Trampolín, lo que añade complejidad a la atención y a la logística sanitaria. Los profesionales consultados califican la situación como un problema de salud pública y de seguridad ciudadana, pero insisten en la necesidad de una respuesta que combine seguridad con humanidad en la asistencia.
- Activación: 3 de agosto por Cruz Roja.
- Atenciones iniciales: alrededor de 500 personas.
- Media diaria reciente: unas 200 asistencias, con descenso en los últimos días.
- Hospitalizados por E. coli: aproximadamente 15 casos el pasado lunes.
| Elemento | Dato |
|---|---|
| Fecha de activación | 3 de agosto |
| Atenciones iniciales | ~500 personas |
| Media diaria | ~200 asistencias |
| Hospitalizados por E. coli | ~15 |
Los profesionales sanitarios insisten en que muchas de las patologías atendidas son manejables en condiciones habituales, pero que la ausencia de alojamiento adecuado, higiene y prestaciones básicas obliga a derivaciones y a intervenciones más complejas de lo que su gravedad clínica indicaría en otros entornos.
El dispositivo enfrenta, por tanto, tanto el reto asistencial inmediato —atender diarreas, infecciones respiratorias, heridas y partos— como el logístico y social: garantizar atención continuada, coordinar derivaciones hospitalarias y responder a las protestas vecinales que han afectado a la ubicación del punto de atención.
Fuentes del dispositivo apuntan a la necesidad de mantener una actuación conjunta entre organizaciones humanitarias, personal sanitario y administraciones para minimizar riesgos de salud pública y ofrecer cobertura a las personas más vulnerables en condiciones de dignidad.