La madrugada del 28 de agosto los observadores en España podrán seguir un eclipse lunar parcial que, aunque catalogado como «parcial», alcanzará una cobertura muy próxima a la totalidad. Según los cálculos de la NASA, la magnitud umbral del fenómeno será de 0,9299, lo que indica que en el instante de máximo casi el 93 % del diámetro lunar estará dentro de la umbra —la porción más oscura de la sombra terrestre—.
Horarios y duración
La duración estimada de la fase parcial se sitúa en torno a 3 horas y 18 minutos. En la España peninsular y Baleares la secuencia de contactos prevista, transformada a hora peninsular (CEST), es la siguiente:
| Fase | Hora (CEST) |
|---|---|
| Entrada en penumbra | 03:24 |
| Contacto con la umbra (inicio visible) | 04:34 |
| Máximo del eclipse | 06:13 |
| Fin de la fase parcial | 07:52 |
| Salida completa de la penumbra | 09:02 |
En Canarias los relojes marcarán una hora menos que en la península y Baleares. Los horarios están basados en los contactos publicados por la NASA en tiempo universal y convertidos aproximadamente a CEST añadiendo dos horas.
Visibilidad desde España
El Instituto Geográfico Nacional (IGN) confirma que la fase parcial será observable desde todo el territorio español, pero con matices según la región. En el centro y el este de la Península, así como en Baleares y Melilla, la Luna se pondrá antes de que concluya la fase parcial, por lo que los observadores dispondrán de una ventana de visibilidad limitada hacia el horizonte occidental. En el resto de la Península, en Canarias y en Ceuta, la Luna permanecerá sobre el horizonte hasta después de que termine la fase parcial.
- La mayor parte del eclipse será visible desde España, pero el final no podrá apreciarse en algunas zonas por la puesta lunar.
- El horizonte occidental será clave: cuanto más despejado, mejor seguimiento se tendrá del fenómeno antes de la puesta.
- El fenómeno se produce 16 días después del reciente eclipse total de Sol del 12 de agosto.
Qué veremos y por qué
Geométricamente, un eclipse lunar se produce cuando la Tierra se sitúa entre el Sol y la Luna, proyectando una sombra que puede revestir distintas zonas del disco lunar. En la umbra, la oscuridad es más intensa; en la penumbra, la atenuación lumínica es más sutil. En este caso, la elevada magnitud umbral (cercana a la unidad) implica que una porción muy amplia del disco lunar quedará cubierta por la umbra en el instante de mayor ocultación, lo que hará que el aspecto del satélite resulte notablemente oscurecido y coloreado por la refracción de la atmósfera terrestre.
La fase parcial se prolongará por varias horas, aunque la franja temporal realmente llamativa se concentrará alrededor del máximo, cuando la mayor superficie lunar estará sumergida en la sombra.
Consejos para la observación
Para quienes planeen seguir el eclipse desde España conviene tener en cuenta lo siguiente:
- Buscar un horizonte occidental despejado, especialmente en el centro y el este peninsular y en Baleares, donde la puesta puede truncar la observación.
- Contar con prismáticos o telescopio para apreciar detalles en la terminación entre umbra y penumbra, aunque el fenómeno será visible a simple vista.
- Comprobar la hora local aplicando la corrección de horario insular cuando corresponda (Canarias).
El evento ofrece una nueva oportunidad para observar la interacción del sistema Sol‑Tierra‑Luna pocos días después del eclipse total de Sol del 12 de agosto. La combinación de una magnitud próxima a la totalidad y la coincidencia con las horas próximas al amanecer en buena parte de España convierte al horizonte occidental y a las condiciones de cielo en factores determinantes para su seguimiento.