Clece y sus filiales han puesto en marcha un ensayo piloto que incluye a profesionales que desempeñan su jornada al aire libre en Melilla, con el objetivo de reducir riesgos asociados a las altas temperaturas. La prueba, extendida también por varias provincias andaluzas, consiste en el uso de chalecos refrigerantes de tecnología por enfriamiento evaporativo para trabajadores de limpieza viaria e industrial, mantenimiento y jardinería.
Funcionamiento sin componentes eléctricos
La prenda no incorpora baterías ni elementos eléctricos: su efecto refrescante se logra mediante fibras con alta capacidad de absorción que retienen agua sin empapar la ropa. Al humedecerse, el agua se evapora paulatinamente y genera una sensación de frescor que, según la compañía, puede durar varias horas. Basta con humedecer el chaleco para que comience a hacer efecto, lo que facilita su uso en turnos y jornadas prolongadas.
Prevención de riesgos laborales frente al calor
La iniciativa forma parte del refuerzo en prevención de riesgos laborales que Clece está implantando para proteger a sus equipos frente a olas de calor cada vez más intensas y frecuentes. El uso de estas prendas pretende contribuir a reducir riesgos como el agotamiento, la deshidratación o el golpe de calor entre quienes pasan gran parte de su jornada expuestos al sol.
Los primeros resultados de la prueba son calificados por la empresa como positivos y, en consecuencia, Clece baraja ampliar la medida a otros servicios si la experiencia mantiene los resultados favorables. La compañía, presente en distintos sectores —limpieza, mantenimiento, seguridad y servicios sociales—, insiste en incorporar soluciones que permitan trabajar con más garantías cuando el termómetro se eleva.
- Ámbitos donde se prueba: limpieza viaria e industrial, mantenimiento y jardinería.
- Provincias incluidas: Almería, Córdoba, Granada, Jaén, Málaga, Sevilla y Melilla.
- Ventaja clave: no requiere pilas ni batería; activación mediante humedecimiento.
Contexto empresarial y social
Clece es una empresa con más de 90.000 profesionales que presta servicios en España, Portugal y Reino Unido. Desde su creación en 1992, la compañía ha señalado su apuesta por el empleo de calidad y la inclusión laboral de colectivos desfavorecidos, así como por generar un impacto social en los lugares donde opera. La adopción de medidas preventivas como los chalecos refrigerantes se enmarca en ese enfoque y en la necesidad de adaptar los protocolos de trabajo a las condiciones climáticas.
Posibles implicaciones locales
En Melilla, donde operan equipos dedicados a la limpieza viaria y el mantenimiento de espacios públicos, la introducción de estos chalecos puede influir directamente en la salud laboral de los trabajadores y en la continuidad de los servicios municipales durante episodios de calor. La medida también puede servir de referencia para otras empresas y administraciones locales que comparten la responsabilidad de proteger al personal que trabaja en exteriores.
Consideraciones prácticas
El uso correcto de estas prendas exige que se humedezcan antes de su utilización y que se combinen con otras medidas preventivas reconocidas por los servicios de prevención de riesgos laborales, como la programación de tareas en horas menos calurosas, pausas frecuentes, hidratación adecuada y señales de alarma ante síntomas de agotamiento o desorientación. La empresa señala que pretende seguir incorporando soluciones que permitan trabajar con más garantías, aunque los detalles de una posible extensión del piloto a otros colectivos o servicios no han sido especificados.
| Provincia | Servicios implicados |
|---|---|
| Almería | Limpieza, mantenimiento y jardinería |
| Córdoba | Limpieza, mantenimiento y jardinería |
| Granada | Limpieza, mantenimiento y jardinería |
| Jaén | Limpieza, mantenimiento y jardinería |
| Málaga | Limpieza, mantenimiento y jardinería |
| Sevilla | Limpieza, mantenimiento y jardinería |
| Melilla | Limpieza, mantenimiento y jardinería |
La prueba piloto pone de manifiesto la búsqueda de soluciones prácticas y de bajo coste energético para mitigar los efectos del calor en el trabajo al aire libre. A medida que se consoliden las conclusiones del ensayo, la adopción de estas prendas por parte de más servicios podría representar una herramienta adicional en la prevención de riesgos laborales vinculados al aumento de temperaturas.