El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reconoció este miércoles el «despliegue importante» llevado a cabo por Marruecos que, a su juicio, impidió que se produjera «una nueva entrada masiva de migrantes» en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, informaron fuentes oficiales durante la rueda de prensa que ofreció en Nueva York, donde participa en la Asamblea General de la ONU.
Contexto y evaluación del fallo fronterizo
Sánchez recordó que ya había puesto de manifiesto que el control fronterizo de Rabat «falló» a finales de julio, en relación con los días 30 y 31 de julio, cuando se produjo la llegada masiva de personas a Ceuta, cifra que en las distintas valoraciones públicas de ese episodio superó los 80.000 migrantes.
El jefe del Ejecutivo señaló que su referencia a la necesidad de «respuestas» por parte de Marruecos tenía que ver con medidas concretas para reforzar el control fronterizo y matizó que su intención no era mostrarse «más duro o blando», sino «ser eficaces» en la gestión de las fronteras.
«No se trata de ser más duro o blando, se trata de ser eficaces»
Reconocimiento del despliegue marroquí
Sánchez hizo hincapié en que, en la jornada en la que ofreció sus declaraciones, Marruecos había desplegado «muy importante» efectivos policiales tanto en la frontera de Ceuta como en la de Melilla ante avisos en redes sociales sobre un supuesto intento de asalto a ambas ciudades autónomas, coincidencia que vinculó con la celebración de las elecciones legislativas en el país vecino.
En su intervención, el presidente del Gobierno subrayó que este reconocimiento no corresponde únicamente al Ejecutivo español, sino que también debería producirse por parte de otros actores políticos que, en su opinión, «son muy rápidos en criticar» a Rabat pero no siempre reconocen las medidas adoptadas cuando se llevan a cabo.
Medidas anteriores y comienzo de la respuesta
Según explicó Sánchez, la respuesta por parte de Rabat no fue circunstancial sino que se inició ya el mismo 30 de julio, con el despliegue de las fuerzas armadas y de la gendarmería. Además, recordó que el 15 de agosto, ante mensajes que circulaban en redes sociales llamando a entrar en las ciudades autónomas, Marruecos también adoptó medidas para reforzar el control.
| Fecha | Hecho señalado por Sánchez |
|---|---|
| 30-31 de julio | Fallo en mecanismos de control; llegada masiva a Ceuta |
| 15 de agosto | Medidas tras mensajes en redes sociales |
| 23 de septiembre | Despliegue policial marroquí que impidió nuevo intento coincidiendo con elecciones |
Implicaciones para Melilla
Las palabras del presidente tienen repercusión directa en Melilla, ciudad que comparte frontera terrestre con Marruecos y que ha enfrentado en los últimos meses situaciones de tensión migratoria que obligaron a reforzar recursos de control y asistencia. El reconocimiento público del despliegue marroquí puede contribuir a consolidar la coordinación operativa en los pasos fronterizos y a matizar el debate político interno sobre la gestión de fronteras.
- Cooperación transfronteriza: Sánchez destacó medidas y despliegues conjuntos o paralelos que, según explicó, comenzaron ya a finales de julio.
- Seguridad local: Para Melilla, el refuerzo policial de Rabat supone, en principio, una contención de episodios de entrada masiva.
- Debate político: El presidente rechazó que su crítica previa buscara endurecer la postura ante Marruecos y apeló a la eficacia operativa.
El presidente también comentó que no había comprendido cómo se interpretaron algunas de sus declaraciones públicas previas, en alusión a una entrevista en la que dijo que Marruecos había «fallado» en julio y reclamó respuestas, aclarando que su objetivo es la eficacia en el control fronterizo y la protección de los derechos humanos y la seguridad en las ciudades autónomas.
En su intervención en Nueva York, Sánchez dejó constancia de la necesidad de que tanto España como Marruecos mantengan canales de comunicación efectivos para prevenir episodios que puedan generar situaciones de crisis humanitaria y de seguridad en Ceuta y Melilla, sin aportar en esa comparecencia detalles adicionales sobre medidas nuevas por parte del Ejecutivo español.
La valoración del presidente se produce en un momento sensible para la relación bilateral y para la propia estabilidad en las fronteras sur de la Unión Europea, donde Melilla es enclavada y donde cualquier movimiento o decisión de gestión puede tener un impacto inmediato en la vida cotidiana y en la seguridad de sus habitantes.