El Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal de la Ciudad de Buenos Aires sumó en los últimos días a tres bancos privados de primera línea: ICBC, Santander y Supervielle, que se incorporan al Banco Ciudad para ofrecer planes de refinanciación a hogares porteños con atrasos en tarjetas y préstamos.
Qué ofrece el programa
La iniciativa, aprobada por la Legislatura en junio mediante la Ley 6.959, permite la reestructuración de deudas originadas en préstamos personales y consumos con tarjetas de crédito. El esquema ofrece un plazo mínimo de cancelación de 24 meses y una tasa fija que no podrá superar el 35% de Tasa Nominal Anual (TNA). La incorporación de entidades privadas amplía los canales para que las familias accedan al plan.
Quiénes pueden acceder
Según el detalle oficial, los requisitos para ingresar al programa son puntuales y buscan focalizar la ayuda en quienes atraviesan tensión financiera pero mantienen alguna capacidad de pago.
- Atrasos registrados con entidades financieras entre 60 y 180 días al 1 de junio de 2026, correspondientes a las situaciones 2 o 3 de la Central de Deudores del Banco Central.
- Ingresos familiares inferiores a 10 salarios mínimos, es decir, por debajo de $3.678.000.
“El programa permite que las familias porteñas refinancien sus deudas de tarjetas de crédito y préstamos en mora con más plazo y una tasa de interés fija”, dijo el jefe de Gobierno, Jorge Macri.
Qué cambia con la llegada de los privados
Hasta ahora el Banco Ciudad actuaba como el principal canal público para instrumentar la ley; con la adhesión de bancos privados como ICBC, Santander y Supervielle se espera una mayor oferta de alternativas de pago y una simplificación administrativa para quienes busquen acogerse. En la práctica, más entidades implican más puntos de atención y potencialmente mayor rapidez en la evaluación de cada caso, aunque la medida no garantiza automáticamente condiciones más favorables para el deudor que las fijadas por la norma.
Impacto local y expectativas
En la Ciudad, donde el costo de vida y el acceso al crédito son temas de primera línea para la clase media trabajadora, el programa se presenta como una herramienta para normalizar cuentas y evitar la escalada de morosidad que golpea el historial crediticio de los hogares. Las estimaciones oficiales no fueron difundidas en el comunicado, por lo que resta saber cuántos usuarios podrán acceder y en qué plazos efectivos se implementará la refinanciación en cada entidad adherida.
Detalle operativo
La ley establece límites claros sobre plazos y tasas; ahora corresponde ver cómo cada banco adapta sus procesos internos para calificar a clientes, verificar documentación y ofrecer planes concretos. Según el anuncio, la incorporación de las entidades privadas “amplía los canales disponibles” para acceder al programa, lo que en la práctica puede traducirse en:
- Mayor cantidad de oficinas y atención al cliente para iniciar trámites.
- Posible variación en la documentación requerida según la entidad.
- Necesidad de que los beneficiarios verifiquen condiciones y comparen ofertas dentro del marco legal (plazo mínimo y tope de tasa).
| Característica | Detalle |
|---|---|
| Plazo mínimo | 24 meses |
| TNA máxima | 35% TNA |
| Atrasos habilitantes | 60 a 180 días al 1/6/2026 |
| Tope de ingresos familiares | $3.678.000 (10 salarios mínimos) |
Qué conviene tener en cuenta
Para quienes evalúen adherirse, conviene:
- Confirmar con la entidad elegida que su cuenta figura en la situación 2 o 3 en la Central de Deudores al 1 de junio.
- Comparar el plan concreto que ofrezca cada banco dentro del tope legal de tasa.
- Solicitar por escrito las condiciones finales y plazos antes de firmar la refinanciación.
La ampliación del programa representa una respuesta de la gestión porteña ante el aumento de la morosidad familiar. Queda por ver si la combinación de más canales y límites legales resultará suficiente para aliviar la presión sobre los bolsillos sin recrear problemas de sobreendeudamiento a futuro.