Obras aceleradas en el Gálvez para traer el MotoGP tras casi tres décadas
El Autódromo Oscar y Juan Gálvez se prepara para recuperar el protagonismo internacional: después de 28 años, la Ciudad será sede del MotoGP en 2027 y las obras de transformación del circuito marchan con ritmo sostenido. La visita del piloto argentino Valentín Perrone puso el foco sobre el avance de los trabajos, que el gobierno porteño cuantificó en un 60% de ejecución.
En el predio ya se completó la estructura del edificio de los boxes, la torre de control y el paddock; además se están instalando los cerramientos perimetrales. Según el parte oficial, la pista está nivelada en un 98% y las pruebas de asfalto se iniciarán en los próximos días.
Las tareas en curso incluyen:
- Colocación de cerramientos del edificio de boxes, torre de control y paddock.
- Pavimentación de calles de servicio asociadas al circuito.
- Construcción de drenajes superficiales y de los pianos de hormigón que delimitan el trazado.
Además, las obras contemplan adaptaciones para acoger no solo el MotoGP sino también la eventual llegada de la Fórmula 1, según el comunicado del Gobierno de la Ciudad. La apuesta local combina renovación de infraestructura con una estrategia de posicionamiento internacional deportiva para 2027, cuando Buenos Aires será presentada como Capital Mundial del Deporte.
“Fuimos sede de diez Grandes Premios y casi 30 años después vamos a estar otra vez entre los principales circuitos del mundo. Traer el MotoGP a la Ciudad significa el desembarco de una competencia de élite, con las escuderías y los pilotos más importantes, que podrán ser disfrutados por 150 mil personas en la pista y millones por televisión y streaming en más de 200 países”, dijo el Jefe de Gobierno, Jorge Macri.
El Estado porteño estima un impacto económico significativo: la llegada del MotoGP generaría actividad en hotelería, gastronomía, transporte y servicios y estaría vinculada a un efecto multiplicador sobre el sur de la Ciudad. En la comunicación oficial se consignó una cifra de referencia de 150 millones de dólares y la posibilidad de una importante creación de puestos de trabajo en sectores vinculados al turismo y los eventos.
Valentín Perrone, la figura local que recorrió las obras, es vecino de la pasión motera porteña y un embajador natural: nacido el 28 de diciembre de 2007 en Cataluña, compite bajo la bandera argentina y se destacó en la Red Bull MotoGP Rookies Cup, donde en 2024 finalizó tercero, lo que lo llevó al Campeonato Mundial de Moto3 con el equipo Red Bull KTM Tech3.
El antecedente histórico también suma a la expectativa: el MotoGP se corrió en la Ciudad en diez oportunidades, entre 1961 y 1999. La vuelta en 2027 representará la recuperación de una tradición y la posibilidad de reconvertir el circuito en un polo de eventos de alta gama.
| Concepto | Estado |
|---|---|
| Progreso general de obras | 60% |
| Pista nivelada | 98% |
| Asistencia estimada en pista | 150.000 personas |
| Impacto económico estimado | US$150.000.000 |
Para los vecinos porteños la obra implica molestias y expectativas en partes iguales: se esperan cortes y movimientos de camiones en la zona del autódromo, pero también nuevas oportunidades de empleo y consumo cuando se concrete el evento. La puesta a punto del circuito implica trabajos sobre la pista y sobre la logística complementaria —accesos, estacionamientos y servicios— que serán claves para recibir a las escuderías y al público internacional.
Desde la gestión se subraya que las obras avanzan "al ritmo esperado" y que la planificación incluye la puesta en funcionamiento de espacios de hospitalidad y servicios que suelen acompañar a competencias de elite. Técnicos y operarios ya ultimaron buena parte de la estructura principal y ahora aceleran la fase de pavimentación y pruebas.
Si se mantiene el cronograma, la combinación de obras promovidas por la Ciudad y la exhibición internacional del MotoGP podría representar un punto de inflexión para el Autódromo y para el desarrollo del sur porteño como polo de eventos. Queda por verse cómo se resuelven los detalles operativos y logísticos en los próximos meses, y si la actividad paralela prevista —incluida la posible llegada de la Fórmula 1— se concreta en los plazos anunciados.
Mientras tanto, los aficionados locales ya empiezan a mirar el calendario: después de casi tres décadas, el rugido de las motos vuelve a asomar en la agenda porteña.