La Ciudad de Buenos Aires concluyó una obra de infraestructura pluvial en avenida Dorrego, en el barrio de Palermo, con el objetivo de mejorar el drenaje y reducir el riesgo de anegamientos frente a la llegada del fenómeno climático conocido como El Niño. La intervención abarcó el tramo entre Figueroa Alcorta y Del Libertador y forma parte de un plan mayor de obras que el Gobierno porteño presentó como preventivo.
Qué se hizo en la obra
Según el informe oficial, la obra incorporó 293 metros lineales de nuevos conductos subterráneos —casi tres cuadras— además de la readecuación de sumideros y la colocación de 6 bocas de registro que facilitan las tareas de limpieza y mantenimiento de la red. También se trabajó en la reapertura y modernización de cámaras de inspección para acceder a la infraestructura subterránea.
Los trabajos arrancaron en abril, tras un diagnóstico técnico que detectó obstrucciones en los tramos existentes. Con ese relevamiento se procedió al reemplazo de los tramos comprometidos y a la optimización de los accesos a la cañería para acelerar futuras intervenciones de mantenimiento.
"Trabajamos todos los días para mejorar el sistema pluvial y que el agua drene con mayor facilidad. Estamos haciendo las obras necesarias para enfrentar de la mejor manera los desafíos climáticos cada vez más complejos como el Súper Niño", dijo el ministro de Espacio Público porteño, Ignacio Baistrocchi.
Una obra dentro de un plan de 29 intervenciones
La ejecución en Palermo es una de las 29 obras pluviales que el Gobierno de la Ciudad definió como prioritarias ante pronósticos que anticipan lluvias intensas y tormentas en el último trimestre del año. Del total, 20 corresponden a obras de mayor escala: 13 ya fueron finalizadas, 2 están próximas a concluir y 5 se encuentran programadas. Además, se suman seis intervenciones orientadas a limpieza y desobstrucción y tres obras integrales —una ya terminada y dos casi listas—.
| Tipo | Cantidad | Estado |
|---|---|---|
| Obras de mayor escala | 20 | 13 terminadas, 2 próximas a finalizar, 5 programadas |
| Limpieza y desobstrucción | 6 | En ejecución |
| Obras integrales | 3 | 1 terminada, 2 próximas a finalizar |
El capítulo del arroyo Cildañez
Entre las obras de mayor magnitud que integran el plan figura la intervención sobre el arroyo Cildañez, un curso de agua que corre de forma subterránea por sectores de la Ciudad. El proyecto, iniciado a fines de 2024, prevé la extracción acumulada de sedimentos y otros materiales; el informe señala que se retirarán más de 37.000 metros cúbicos de sedimentos que se habían acumulado a lo largo de los años.
Impacto local y de mantenimiento
La instalación de nuevas bocas de registro y la readecuación de cámaras apunta a dos objetivos claros: mejorar la eficiencia del desagote durante lluvias fuertes y reducir la frecuencia de intervenciones emergentes por obstrucciones. Desde el punto de vista urbano, obras como la de Dorrego buscan disminuir la probabilidad de cortes de tránsito, anegamientos de veredas y daños en locales comerciales y cocheras de subsuelo, problemas recurrentes en episodios de precipitaciones intensas.
- Medida preventiva: refuerzo y renovación de conductos en puntos críticos.
- Mantenimiento futuro: más bocas de registro para facilitar limpieza periódica.
- Coordinación: las obras se enmarcan en un plan integral de distintas escalas, incluyendo intervenciones en arroyos subterráneos.
Qué queda por delante
Aunque la nueva obra en Dorrego ya está terminada, las autoridades destacan que el trabajo es continuo: la puesta a punto del sistema pluvial porteño implica no sólo obras nuevas sino limpieza y monitoreo constantes. En el calendario oficial, varias intervenciones de gran porte aún están en ejecución o programadas, y el foco será priorizar los sectores con mayor riesgo de anegamiento ante eventos climáticos severos.
En una ciudad en la que la infraestructura subterránea convive con un entramado urbano denso y sistemas de transporte que no pueden detenerse, la mejora de la red pluvial se presenta como una inversión en resiliencia. Para los vecinos de Palermo, la obra en Dorrego promete menos molestias cuando llueva con intensidad; para la administración, es una pieza más de un rompecabezas que deberá estar listo antes de que comience la temporada de precipitaciones más fuertes.