La provincia de Corrientes colocó la logística en el centro de su estrategia para potenciar las exportaciones de la forestoindustria del NEA. En un acto celebrado en Posadas, la ministra de Industria, Mariel Gabur, sostuvo que reducir los costos de traslado y coordinar inversiones regionales son condiciones necesarias para que la cadena productiva pueda integrarse a mercados internacionales con mayor valor agregado.
El planteo ocurre en un momento en que la provincia está atravesando un proceso de industrialización forestal. Gabur destacó que ya hay proyectos concretos en marcha sobre el territorio correntino y que el desafío es lograr que esas inversiones se traduzcan en efectos multiplicadores para proveedores, aserraderos de menor escala y mano de obra local.
La funcionaria argumentó que pensar la forestoindustria únicamente desde los límites administrativos provinciales limita las posibilidades de escala y competitividad. Por eso reclamó una agenda común para Misiones, Corrientes y el resto de la región, con objetivos compartidos en infraestructura y logística.
“Si no lo hacemos juntos, si no lo hacemos en equipo, pensando como región”,
Dentro de los emprendimientos que Gabur mencionó como ejemplo de avance, se citó a la empresa Acon Timber, cuya planta en Virasoro se encuentra en funcionamiento y ya amplió inversiones por encima de lo previsto originalmente. Para la ministra, este tipo de proyectos son la oportunidad para que la materia prima deje de exportarse sin transformación y pase a abastecer industrias capaces de vender productos con mayor valor en el exterior.
Impacto local y cuellos de botella
Desde la óptica económica, los principales obstáculos que limitan la competitividad de la forestoindustria son los costos de transporte, la conectividad entre centros productivos y puertos y la necesidad de cadenas de suministro integradas. Reducir esos costos implica, según el gobierno provincial, coordinar obras de infraestructura, estímulos a la logística y una planificación supraprovincial.
La propuesta de Corrientes pone foco en tres puntos clave:
- Integración regional: articular políticas y proyectos con provincias vecinas para consolidar un mercado de escala.
- Reducción de costos logísticos: optimizar rutas, mejorar accesos y reducir tiempos de transporte para bajar el costo final del producto.
- Encadenamiento productivo: generar un ecosistema que permita a pymes proveedoras y pequeños aserraderos sumarse a las nuevas inversiones.
En la práctica, esos ejes requieren coordinación entre distintos niveles de gobierno y el sector privado. La ministra abogó por políticas públicas que no sólo atraigan inversiones, sino que garanticen que las mismas beneficien a la economía local más allá de la planta principal.
Qué implica para trabajadores y pequeñas empresas
Si la estrategia logra consolidarse, la expectativa oficial es que aumente la demanda de mano de obra calificada y no calificada en la cadena forestal, y que proveedores locales puedan ampliar su facturación al incorporarse como eslabones de una cadena mayor. Sin embargo, la ministra admitió que la transición exige acompañamiento para los pequeños productores y aserraderos, tanto en financiamiento como en formación técnica.
Gabur enfatizó la necesidad de coordinar inversiones y capacidades: sin una visión regional, dijo, las mejoras en una provincia pueden quedar limitadas por cuellos de botella en la infraestructura de la vecina.
| Aspecto | Objetivo |
|---|---|
| Logística | Reducir costos de transporte y tiempos de salida al mercado |
| Integración | Articular políticas entre provincias del NEA |
| Encadenamiento | Incluir pymes y pequeños aserraderos en la cadena industrial |
En el encuentro realizado en Posadas, además de señalar la necesidad de una agenda común, la ministra destacó que los proyectos instalados en Corrientes ya comenzaron a generar actividad palpable. Ese punto subraya la urgencia de avanzar en las conexiones físicas y en los mecanismos financieros que permitan a la región aprovechar al máximo las inversiones.
La discusión que propone Corrientes no es sólo sobre infraestructura: también interpela la política industrial regional y la manera en que se diseñan los incentivos para que el valor agregado se quede en el NEA. A corto plazo, el desafío será traducir las declaraciones en obras y programas que reduzcan efectivamente los costos que hoy encarecen la salida de productos al exterior.