Vecinos y transportistas piden soluciones urgentes
El tramo de la Ruta Nacional Nº 8 que une Pergamino con Colón volvió a posicionarse como motivo de queja entre quienes transitan a diario la vía: usuarios, transportistas y productores alertan por la presencia de profundos baches, la deficiente señalización y el creciente riesgo de incidentes viales. La situación se conoció a partir de reportes publicados por medios locales y testimonios de quienes usan la ruta para trabajo, comercio y actividades cotidianas.
Reclamo por seguridad y costos para vecinos
Según los reportes, los deterioros en la calzada no son recientes pero se agravaron con el tiempo: los pozos varían en tamaño y profundidad y en varios sectores obligan a maniobras bruscas para esquivarlos, lo que aumenta la exposición a siniestros en un corredor de circulación ágil. Usuarios que recorren habitualmente ese tramo señalaron también daños en sus vehículos —neumáticos reventados, llantas afectadas y otros desperfectos mecánicos— atribuibles al estado del pavimento.
La ruta es usada por autos particulares, camiones y colectivos: su mal estado afecta la seguridad vial y el movimiento de la producción regional, según los usuarios.
Contexto administrativo: adjudicación en marcha
En paralelo al reclamo, el Gobierno nacional está avanzando en el proceso para definir la adjudicación del corredor que incluye la futura Autopista Pilar–Pergamino. Fuentes oficiales y documentos del proceso indican ese avance; sin embargo, quienes transitan la Ruta 8 advierten que las demoras en el mantenimiento y la falta de reparaciones puntuales ya generan consecuencias concretas en la circulación y en los costos de traslado.
Impacto regional y puntos críticos
La importancia de la Ruta 8 excede el uso particular: es una vía de conexión entre Pergamino, localidades de la región y otros puntos estratégicos del país. Por eso los usuarios reclaman actuación inmediata sobre los sectores más dañados, que concentran los baches más profundos y mayor riesgo para la seguridad vial.
- Usuarios: autos particulares, transportes de carga y colectivos que recorren la ruta diariamente.
- Problemas constatados: pozos de distintas dimensiones, deficiente señalización y aparición de nuevos baches.
- Consecuencias reportadas: maniobras evasivas, daño en neumáticos y llantas, mayor riesgo de accidentes.
| Tramo | Problema principal |
|---|---|
| Pergamino – Colón | Profundos baches y deficiencias en la señalización |
Quienes recorren regularmente la ruta pueden identificar los tramos más comprometidos y extreman las precauciones; en tanto, quienes transitan ocasionalmente corren mayor riesgo porque desconocen los puntos críticos. El deterioro, además, tiene un efecto directo sobre la logística de carga y la actividad productiva de la zona: demoras, costos de reparación y potenciales interrupciones en la cadena de transporte.
Entre los actores que siguen de cerca el estado del corredor están conductores particulares, empresas de transporte y autoridades locales. Los reclamos se centran en dos pedidos concretos: intervenciones urgentes de mantenimiento en los sectores con baches más pronunciados y planificación visible sobre cómo se abordará la mejora a la espera de la adjudicación del corredor nacional que contempla la autopista.
Mientras tanto, en la ciudad de Pergamino crece la expectativa por conocer los plazos y el alcance de las obras anunciadas en marcos más amplios de infraestructura, y también la inquietud por las consecuencias inmediatas para quienes cada día dependen de la Ruta 8 para trabajar y circular.