La situación financiera de las entidades promotoras de salud (EPS) en Colombia mostró un agravamiento importante hasta junio de 2026, según el diagnóstico publicado por el observatorio Así Vamos en Salud. El informe evidencia que 23 EPS acumulan pasivos por $40,35 billones, mientras que sus activos suman $21,65 billones, lo que genera un déficit patrimonial de $18,7 billones.
Principales indicadores y concentraciones
Entre los hallazgos más relevantes del estudio se destaca que la relación entre obligaciones y recursos se ha deteriorado: las deudas superan en cerca del 86 % los activos disponibles. El déficit patrimonial del sistema creció 63 % en un año, pasando de $11,5 billones en junio de 2025 a los $18,7 billones reportados en junio de 2026.
El deterioro no es homogéneo: de las 23 EPS analizadas, 15 presentan patrimonio negativo. En el ranking de déficits, el informe identifica a Coosalud con el mayor desfase patrimonial —alrededor de $4,2 billones— seguida por Famisanar, Sanitas, Emssanar y Savia Salud.
Deudas, cuentas por cobrar y siniestralidad
Las obligaciones pendientes de pago alcanzaron $19 billones, cifra que casi duplica lo registrado en 2022 y representa un incremento del 39 % respecto al año anterior. Ese rubro constituye casi la mitad del total de los pasivos.
Al mismo tiempo, las EPS informaron $10,81 billones en cuentas por cobrar, montos que dependen de la efectividad de su recuperación para mejorar la liquidez. El informe subraya la vulnerabilidad de los activos cuando una porción importante de ellos está representada por recursos aún no ingresados.
En términos operativos, las pérdidas alcanzaron $3,1 billones en el primer semestre de 2026. La siniestralidad global —es decir, la relación entre los costos de atención y los ingresos por aseguramiento— llegó al 104 %, lo que indica que, en promedio, las EPS gastaron más en atención que lo que recibieron para financiar esos servicios. Entre las EPS sujetas a intervención administrativa la siniestralidad es aún mayor, ubicándose en 111 %.
Implicaciones para el sistema de salud
El cuadro descrito por Así Vamos en Salud plantea riesgos operativos y financieros que pueden afectar la continuidad y calidad de la atención. Un elevado nivel de pasivos y un déficit patrimonial sostenido limitan la capacidad de las EPS para responder ante picos de demanda, financiar oportunamente la prestación de servicios y cumplir con obligaciones frente a prestadores y proveedores.
Además, la dependencia de cuentas por cobrar para sostener la liquidez implica que cualquier retraso en esos ingresos puede profundizar la fragilidad financiera. La siniestralidad superior al 100 % refleja una presión constante sobre los márgenes operativos y aumenta la probabilidad de medidas de intervención administrativa en las entidades más afectadas.
Datos clave
- Pasivos acumulados: $40,35 billones (23 EPS).
- Activos: $21,65 billones.
- Déficit patrimonial: $18,7 billones (creció 63 % en un año).
- Cuentas por pagar: $19 billones (casi la mitad de los pasivos).
- Cuentas por cobrar: $10,81 billones.
- Pérdidas operacionales: $3,1 billones (primer semestre de 2026).
- Siniestralidad global: 104 %; en EPS intervenidas: 111 %.
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Pasivos | $40,35 billones |
| Activos | $21,65 billones |
| Déficit patrimonial | $18,7 billones |
| Cuentas por pagar | $19 billones |
| Cuentas por cobrar | $10,81 billones |
Contexto y próximos pasos
El informe no incluye a Nueva EPS en el análisis financiero porque esa entidad continuaba sin reportar información al cierre del estudio. La ausencia de datos de actores relevantes complica el diagnóstico integral del aseguramiento y puede subestimar o modificar las cifras agregadas.
Ante este panorama, las decisiones regulatorias, las estrategias de recuperación de cartera y las medidas para controlar la siniestralidad serán determinantes para estabilizar el sistema. Los cambios en la financiación, la supervisión y la gobernanza de las EPS pueden influir en la rapidez con que se corrijan estos desequilibrios.
Si usted es usuario de una EPS y tiene dudas sobre la continuidad de servicios o la atención que recibe, consulte directamente a su entidad y, ante cualquier inquietud clínica, priorice la consulta con un profesional de la salud. La información financiera del sistema tiene implicaciones en la operación, pero las consultas médicas y los procesos de atención deben seguir garantizándose conforme a la normativa vigente.
Este texto se construyó a partir del informe de Así Vamos en Salud con corte a junio de 2026.