Más sufrimiento registrado entre mujeres pese a mayor letalidad en hombres
En Bogotá, los registros de 2025 revelan una realidad compleja y desigual en torno a la salud mental por sexo: las mujeres reportaron más ideación y más intentos de suicidio, pero las muertes por este motivo fueron más frecuentes entre los hombres. Los datos preliminares de Saludata y los reportes del Observatorio de Salud de la ciudad, citados por el Observatorio de Mujeres y Equidad de Género (OMEG) y la Secretaría Distrital de la Mujer, permiten identificar brechas en sufrimiento psíquico y en necesidades de atención.
Las cifras clave
Según los balances citados por el OMEG:
- En 2025 se registraron 352 muertes por suicidio en Bogotá, de las cuales 262 correspondieron a hombres y 90 a mujeres.
- En cuanto a ideación suicida, fueron reportadas 21.368 mujeres frente a 11.873 hombres.
- Los intentos de suicidio alcanzaron 5.288 casos en mujeres y 3.010 en hombres.
Síntomas y detección: más señales entre mujeres
El estudio ‘Salud mental de las mujeres en Bogotá: Diagnóstico de factores de riesgo y protectores’, apoyado en la Encuesta de Mujeres y Equidad de Género (EMEG), muestra además diferencias en síntomas reportados en mediciones de cribado. El informe indica que el 55 % de las mujeres declaró haber presentado, en la semana previa al sondeo, síntomas como cansancio, soledad o dificultades para dormir, frente al 45 % de los hombres.
Asimismo, un 19 % de las mujeres informó síntomas iniciales vinculados a trastornos como depresión o ansiedad generalizada, mientras que ese porcentaje fue del 15 % entre los hombres. Es importante subrayar que estos resultados corresponden a medidas de detección y no a diagnósticos clínicos.
Factores que influyen y retos para la respuesta institucional
Los informes consultados apuntan a múltiples factores que explican estas diferencias: cargas de cuidado, violencia de género, precariedad económica y barreras para acceder a servicios de salud mental adaptados al género. En el análisis se distingue que, aunque los hombres presentan más desenlaces fatales por suicidio, las mujeres registran una mayor carga de ideación y de intentos, lo que sugiere que viven niveles elevados de malestar y que las oportunidades de prevención y atención pueden estar insuficientes o mal orientadas.
Implicaciones para la salud pública
Estos hallazgos exigen respuestas integradas desde la salud pública, la atención primaria, políticas sociales y las instancias que atienden violencia de género. Entre las acciones que emergen del diagnóstico están:
- Fortalecer la detección temprana y los canales de atención psicosocial con enfoque de género.
- Restablecer y ampliar rutas seguras para víctimas de violencia y para personas con ideación suicida.
- Articular servicios de salud mental con programas de empleo, vivienda y cuidado para reducir factores de riesgo sociales.
| Indicador | Mujeres | Hombres |
|---|---|---|
| Muertes por suicidio (2025) | 90 | 262 |
| Ideación suicida (2025) | 21.368 | 11.873 |
| Intentos de suicidio (2025) | 5.288 | 3.010 |
La combinación de mayor ideación e intentos en mujeres con mayor letalidad en hombres plantea desafíos distintos de prevención: por una parte, hay que intervenir para reducir la mortalidad masculina mediante acceso a atención urgente y estrategias de reducción de letalidad; por otra, es necesario ampliar la oferta de cuidado y apoyo para las mujeres que expresan sufrimiento, muchas veces relacionado con contextos de violencia, precariedad y sobrecarga de responsabilidades.
Finalmente, los informes destacan que los resultados son preliminares y que las cifras de detección no deben interpretarse como diagnósticos clínicos. Ante cualquier señal de ideación o conducta de autolesión, es fundamental buscar ayuda profesional y activa: un médico, un psicólogo o las líneas de atención de la ciudad pueden ofrecer orientación y contención inmediatas.
Recuerde: si usted o alguien cercano presenta pensamientos suicidas, consulte a un profesional de la salud o comuníquese con los servicios de emergencia de la localidad. La intervención temprana salva vidas.