Crece la demanda de atención sicológica tras el sismo
La secuela más invisible pero persistente del terremoto del 10 de agosto en Cali ha sido el aumento sostenido de las demandas de atención en salud mental. El secretario de Salud municipal, Germán Escobar, confirmó que "
se ha registrado un incremento en las llamadas relacionadas con atención psicológica" y que esas solicitudes "
se han duplicado desde el terremoto".
El último corte oficial disponible corresponde al mes de agosto y recoge 1.712 llamadas que buscaban orientación o atención psicológica como consecuencia de la emergencia. Según el funcionario, la tendencia se ha mantenido al alza durante los días siguientes, aunque no se entregó una cifra actualizada más allá de ese informe.
Impacto en la red de servicios y medidas en curso
Además del aumento en la demanda de atención emocional, la infraestructura de salud de la ciudad también presenta afectaciones que complican la respuesta: el secretario Escobar señaló que más de 400 consultorios médicos privados están siendo evaluados por daños estructurales y que tres clínicas permanecen cerradas por los efectos del sismo, entre ellas la Clínica Nuestra.
Estas dos situaciones —mayor necesidad de atención psicológica y limitaciones en la oferta médica— plantean desafíos simultáneos para la Secretaría de Salud y las entidades prestadoras privadas: mantener la capacidad de respuesta clínica y, al mismo tiempo, ampliar las rutas de atención en salud mental para la población afectada.
- Demanda emocional: llamadas por atención psicológica duplicadas desde el sismo.
- Recorte de oferta: más de 400 consultorios en evaluación y tres clínicas cerradas.
- Seguimiento: autoridades realizan evaluaciones y monitoreo de necesidades.
Qué significa esto para los habitantes de Cali
El incremento de solicitudes psicológicas indica que las consecuencias del terremoto van más allá de los daños materiales: la población enfrenta estrés agudo, ansiedad, reactivaciones por experiencias traumáticas y, en algunos casos, la interrupción de sus tratamientos habituales por el cierre temporal de centros.
La combinación de mayor demanda y reducción temporal de oferta obliga a diseñar respuestas que no se limiten a la rehabilitación estructural, sino que incluyan estrategias de salud pública para la atención colectiva y la derivación oportuna de casos clínicos complejos.
| Dato | Registro |
|---|---|
| Llamadas por atención psicológica (corte agosto) | 1.712 |
| Consultorios privados en evaluación | Más de 400 |
| Clínicas cerradas por afectaciones | 3 (incluida Clínica Nuestra) |
Las autoridades anunciaron que continúan las inspecciones de infraestructura y el seguimiento de las necesidades de atención de la población afectada. No se entregaron, hasta el último reporte, cifras detalladas sobre cómo se está ampliando la oferta psicológica —por ejemplo, la creación de líneas adicionales, puntos de atención temporal o contratos con ONGs— ni los plazos estimados para la reapertura de los centros cerrados.
La situación demanda coordinación entre la Alcaldía, la Secretaría de Salud y los prestadores privados para priorizar la atención de quienes requieren apoyo psicológico urgente y para restablecer la atención médica básica en los territorios más afectados.
Mientras avanzan las evaluaciones estructurales, especialistas en salud pública recuerdan la importancia de reforzar programas comunitarios de contención, capacitar equipos de respuesta en primeros auxilios psicológicos y facilitar el acceso a tratamientos continuos para pacientes con patologías mentales preexistentes cuyo seguimiento pudo haberse interrumpido por la emergencia.
Las cifras oficiales y la verificación de la oferta serán determinantes en las próximas semanas para medir la capacidad de Cali de atender tanto las secuelas visibles como las emocionales del terremoto.