Presidente dispuso el movimiento inmediato de internos desde Buenaventura
En una visita a Buenaventura el martes 15 de septiembre, el presidente Abelardo De La Espriella anunció la orden de trasladar a 120 presos recluidos en establecimientos penitenciarios de la ciudad hacia prisiones de otras regiones del país. La medida, según el mandatario, forma parte de un paquete de acciones de seguridad adoptadas por su Gobierno tras una operación que dejó la captura de un dirigente de la estructura conocida como «Los Chiquillos».
Durante su intervención, el presidente informó que impartió la instrucción al director del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) para ejecutar el traslado. De La Espriella aseguró que eligió cárceles donde los internos no tendrían acceso a comunicaciones, con el objetivo de impedir que sigan coordinando ataques contra la población.
“Acabo de dar la instrucción al director del Inpec de que mueva a los 120 bandidos que tienen azotada la región. Los voy a trasladar de cárcel”, indicó el jefe de Estado, y añadió: “Se les acabó esa vaina: con el tigre bien motiladito, uniforme naranja, bien amarradito. Y me los voy a llevar a unas cárceles en donde no entre ni siquiera la señal de la Santa Cruz para que no sigan atacando al pueblo. Se acabó”.
Detalles oficiales y antecedentes
La orden presidencial se dio en el marco de una visita en la que también se presentaron ayudas para las personas afectadas por el terremoto del 10 de agosto. Según el anuncio, los traslados contemplan la reubicación a establecimientos penitenciarios de alta seguridad y con limitaciones en las comunicaciones para los internos transferidos.
Este movimiento se suma a otra instrucción del mandatario anunciada el pasado 5 de septiembre en Barranquilla, cuando se ordenó el traslado de 39 presos desde cárceles de esa ciudad hacia centros de mayor seguridad.
| Medida | Cantidad | Ciudad |
|---|---|---|
| Traslado anunciado el 15 de septiembre | 120 | Buenaventura |
| Traslado anunciado el 5 de septiembre | 39 | Barranquilla |
Impacto local y dudas por ejecutar
La orden presidencial plantea efectos directos sobre la dinámica de seguridad en Buenaventura: por un lado, el objetivo declarado es romper las cadenas de mando y cortar comunicaciones entre grupos criminales y actores en la ciudad; por otro, el traslado masivo de internos requiere logística, coordinación con el Inpec y medidas para no desbordar otras cárceles del país.
Hasta ahora, las autoridades nacionales no han detallado la lista de establecimientos receptores ni el cronograma exacto de los traslados. Tampoco se han informado formalmente los criterios de selección de los 120 internos ni si se hará una verificación judicial previa a cada movimiento.
- Origen del anuncio: intervención presidencial en Buenaventura tras una operación policial, según lo informado por la Presidencia.
- Objetivo declarado: reubicar a internos en cárceles sin acceso a comunicaciones para evitar coordinaciones delictivas.
- Contexto reciente: medida similar para 39 internos anunciada en Barranquilla el 5 de septiembre.
En la ciudad, habitantes y autoridades locales esperan información operativa que clarifique tiempos y garantías para el traslado. La comunidad también observa con atención si estas acciones repercutirán en cambios palpables en la seguridad cotidiana y en la capacidad de respuesta del Estado frente a las estructuras armadas que, según el discurso oficial, afectan al puerto.
La orden presidencial representa una respuesta directa a la percepción de aumento de la violencia vinculada a determinadas organizaciones criminales, pero su ejecución dependerá de pasos administrativos y logísticos que deben coordinarse entre Presidencia, Inpec y otros organismos nacionales encargados de la seguridad.
Desde Buenaventura, la visita presidencial dejó además anuncios alternos de apoyo a damnificados por el reciente sismo, lo que mezcla en la agenda local medidas de seguridad y ayudas humanitarias en plena coyuntura.