Comfama puso a disposición de la comunidad una ruta de apoyo emocional con orientaciones para identificar y manejar reacciones de estrés, angustia y ansiedad derivadas del reciente sismo que afectó el occidente colombiano. La entidad también confirmó la disponibilidad de citas psicológicas subsidiadas en las categorías A y B para quienes requieran seguimiento.
Reacciones esperables y señales para buscar ayuda
La caja señaló que tras un evento telúrico es común experimentar respuestas como hipervigilancia, insomnio, irritabilidad o una sensación persistente de zozobra. Andrés Rozo, responsable de Salud Mental en Comfama, enfatizó que estas respuestas forman parte de una reacción normal ante una situación extraordinaria, y explicó cuándo es preciso acudir a apoyo profesional.
“Comprender que estas respuestas son reacciones esperables ante una situación extraordinaria es el primer paso para evitar la estigmatización del malestar psicológico”, dijo Andrés Rozo.
Según la guía difundida por la caja, debe buscarse atención cuando el miedo o la angustia paralizan las actividades cotidianas durante varios días, alteran la alimentación o desencadenan ataques de pánico repetidos. En esos casos, la intervención profesional es imprescindible para evitar la cronificación del malestar y proteger la funcionalidad familiar y social.
Recomendaciones prácticas y medidas de autocuidado
Entre las pautas generales que propone Comfama se incluyen acciones de evitación de sobreexposición a noticias, establecimiento de rutinas seguras para niñas y niños, y el fortalecimiento de redes de apoyo. La guía diferencia claramente entre reacciones esperables y señales de alarma que requieren evaluación especializada.
- Reconocer reacciones emocionales normales sin estigmatizarlas.
- Reducir la sobreexposición a contenidos noticiosos que aumenten la ansiedad.
- Crear rutinas y espacios seguros para menores y personas vulnerables.
- Solicitar citas psicológicas subsidiadas si la sintomatología interfiere con la vida diaria.
Tabla orientativa: manifestaciones y umbral de atención
| Manifestación | Descripción | Indicador para atención profesional |
|---|---|---|
| Alerta constante / sobresalto | Despertar ante ruidos, vigilancia aumentada | Si persiste y limita el descanso o la conducción de actividades |
| Insomnio leve | Dificultad temporal para conciliar el sueño | Cuando dura varios días y afecta el rendimiento |
| Angustia intensa / ataques de pánico | Sensación de ahogo, palpitaciones, miedo intenso | Buscar atención inmediata si se repite o impide funciones básicas |
La publicación enfatiza que la atención oportuna y el autocuidado son pilares para sostener la vida en comunidad y proteger la estabilidad de los hogares tras una emergencia. Asimismo, la existencia de citas subsidiadas busca reducir barreras económicas para acceder a atención especializada.
Qué pueden esperar las personas que soliciten apoyo
Comfama organizó la sección de su ruta de apoyo para facilitar la identificación de necesidades y la derivación a servicios. Las categorías de subsidio (A y B) están diseñadas para priorizar la atención según la situación económica y el nivel de vulnerabilidad, aunque la guía no detalla en el documento público los criterios específicos de asignación.
Ante síntomas persistentes, la recomendación general es acudir a profesionales de salud mental para evaluación y seguimiento. La intervención temprana reduce el riesgo de que el malestar se convierta en un trastorno más crónico y protege la capacidad de recuperación individual y colectiva.
Si experimenta síntomas intensos o recurrentes, consulte con un profesional de salud mental o comuníquese con las líneas y servicios de atención local. La información de Comfama constituye una herramienta orientadora; en casos de emergencia psicológica se debe buscar atención inmediata.
La atención a la salud mental tras eventos adversos es un componente complementario a las labores de reconstrucción física: responder a las necesidades emocionales contribuye a la resiliencia de las comunidades afectadas.