La alcaldesa de Vitoria-Gasteiz, Maider Etxebarria, instó este lunes a Iñaki Kerejazu —quien encarna el papel de Celedón— a «no mezclar la política con las fiestas» patronales de la ciudad, tras los homenajes y referencias al 3 de marzo de 1976 realizados en el inicio de las celebraciones de La Blanca.
Reacciones tras la Bajada de Celedón
En rueda de prensa para hacer balance de las fiestas, en la que también participó la concejala de Cultura, Sonia Díaz de Corcuera, la regidora afirmó que su llamamiento va dirigido expresamente a Iñaki Kerejazu. La polémica surge después del mensaje pronunciado por el personaje el pasado 4 de agosto, en el que recordó a las víctimas del 3 de marzo de 1976 «que nos dieron una lección de dignidad».
Durante la Bajada de Celedón, que dio el pistoletazo de salida a los festejos, Kerejazu evocó el recuerdo de aquellos sucesos y, según fuentes presentes, los miembros de la comitiva exhibieron pañuelos negros conmemorativos. El intérprete afirmó en aquel acto:
«Por nuestros abuelos, porque hace 50 años nos dieron una lección de dignidad, ¡viva el 3 marzo!»
El 6 de agosto, Celedón participó además en un acto conmemorativo frente a la Catedral Nueva, organizado por las cuadrillas de blusas y neskas, en el que se recordó a los cinco trabajadores asesinados por la Policía Armada durante una carga contra una protesta obrera y que dejó, según el relato público, más de un centenar de heridos.
Posición del Ayuntamiento y límites entre conmemoración y política
La alcaldesa dejó claro que mantiene «respeto máximo hacia las reclamaciones que pueda tener Celedón», pero añadió que considera conveniente separar los discursos políticos de los actos festivos. Preguntada si su mensaje iba dirigido al intérprete, Etxebarria respondió afirmativamente, sin pedir «más allá» que evitar la mezcla de política con fiestas.
En el mismo balance municipal, la participación y el buen clima ciudadano han sido subrayados por el equipo municipal, aunque en esta comparecencia la atención mediática se centró en la discrepancia sobre el papel del personaje que simboliza el inicio de La Blanca. En el acto del 6 de agosto también se ensalzó la figura del primer Celedón, José Luis Isasi, quien, según los asistentes, se negó en su momento a encarnar el aldeano en solidaridad con el duelo de la ciudad.
- La alusión de Celedón al 3 de marzo tuvo lugar el 4 de agosto durante la Bajada.
- El 6 de agosto se celebró un acto multitudinario de recuerdo frente a la Catedral Nueva.
- La alcaldesa manifestó públicamente su petición de mantener las fiestas sin discursos políticos.
La referencia al 3 de marzo remite a la masacre de 1976 en la que cinco trabajadores fueron asesinados por la Policía Armada en Vitoria, episodio que marcó profundamente a la ciudad. El debate abierto tras La Blanca 2026 confronta la legítima memoria de aquel suceso con la preocupación del Ayuntamiento por preservar el carácter festivo y neutral de los actos institucionales.
La declaración de la alcaldesa se produce además en un contexto en el que la corporación municipal y las agrupaciones festivas intentan compaginar el recuerdo histórico con la pluralidad de la ciudadanía que acude a los eventos. La polémica plantea preguntas sobre los límites del simbolismo en personajes públicos de las fiestas y sobre el papel de la memoria histórica en actos populares.
El Ayuntamiento ha señalado, por tanto, su intención de mantener un marco de celebración que evite la politización de los espectáculos tradicionales, mientras que los colectivos y asistentes que participaron en las conmemoraciones defienden el derecho a homenajear a las víctimas y a integrar la memoria en la vida comunitaria de Vitoria.