Madrid. Las comunidades autónomas españolas verán cómo su gasto en intereses por la deuda se incrementa de forma notable en los próximos años, hasta situarse en 11.528 millones de euros en 2029, frente a los 3.608 millones que destinaron en 2022, según un informe de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea).
Un encarecimiento del servicio de la deuda
El estudio atribuye este crecimiento fundamentalmente al alza de los tipos de interés y al volumen acumulado de deuda que mantienen las administraciones autonómicas. Aunque, en términos relativos sobre el PIB, la deuda de las regiones podría reducirse si se mantienen las hipótesis macroeconómicas aplicadas por los autores, el efecto sobre el gasto financiero será contundente: en el horizonte de siete años el coste del servicio de la deuda se multiplicará por más de tres.
Fedea advierte de las implicaciones presupuestarias de este movimiento: el aumento del gasto en intereses «obligaría a redirigir recursos crecientes desde otras políticas públicas hacia el pago del servicio de la deuda», según el propio informe.
"Esta situación obligaría a redirigir recursos crecientes desde otras políticas públicas hacia el pago del servicio de la deuda"
Desigual impacto por comunidades
El informe subraya que el impacto no será homogéneo y ofrece un escenario con variaciones muy dispares entre regiones. Las comunidades que registrarían los mayores incrementos porcentuales son:
- Comunidad Valenciana: +476%
- Canarias: +410%
- Murcia: +407%
- Castilla-La Mancha: +396%
- La Rioja: +804% (caso llamativo: de 5 millones en 2022 a 45 millones en 2029)
En un segundo tramo aparecen regiones con incrementos relevantes, aunque más moderados en términos porcentuales:
- Galicia: +336%
- Andalucía: +257%
- Baleares: +247%
- Extremadura: +236%
- Aragón: +205%
- Asturias: +229%
Por su parte, Cataluña y Cantabria muestran incrementos inferiores, mientras que País Vasco, Madrid y Navarra serían las comunidades con subidas más contenidas:
| Comunidad | Incremento estimado (%) |
|---|---|
| Cataluña | 188% |
| Cantabria | 163% |
| País Vasco | 96% |
| Madrid | 85% |
| Navarra | 39% |
Consecuencias presupuestarias y recomendaciones
Fedea recomienda prudencia fiscal por parte de las comunidades, especialmente en el diseño de políticas con carácter expansivo. El razonamiento es claro: cuanto más crezca la partida destinada a intereses, menos margen habrá para otras prioridades como sanidad, educación o inversiones productivas.
El informe también recuerda que, pese al aumento del coste por intereses, la ratio de deuda de las autonomías sobre su PIB conjunto alcanzó su punto máximo en 2020 (27,2%) y que, en el escenario planteado por los autores, podría descender hasta el 17,1% en 2029, una reducción atribuida al crecimiento económico aplicado en las proyecciones.
Sin embargo, esa mejora relativa en la carga de deuda no evita el problema inmediato: el encarecimiento del servicio por el mayor coste del dinero podría obligar a transferir fondos desde partidas corrientes o de inversión hacia el pago de intereses, con efectos directos sobre la capacidad de respuesta de las políticas públicas autonómicas.
En definitiva, el informe plantea un doble desafío para las comunidades: aprovechar el crecimiento económico para reducir la carga de deuda relativa al PIB y, al mismo tiempo, gestionar con cautela sus decisiones fiscales para evitar que el aumento del gasto financiero comprometa otras áreas de gasto esencial.