El encarecimiento de la financiación y el elevado endeudamiento acumulado sitúan al gasto en intereses de las comunidades autónomas en una senda ascendente que, según la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), obligará a los gobiernos regionales a destinar una parte creciente de sus recursos solo al pago de la deuda.
Datos globales del endeudamiento
Los últimos datos del Banco de España muestran que el endeudamiento público en España alcanzó 1,72 billones de euros hasta mayo. De ese total, la mayor parte corresponde al Estado, con 1,57 billones (el 91,2% del total), pero la deuda de las comunidades autónomas también ha escalado: supera ya los 343.000 millones al cierre de mayo, 7.145 millones más que en mayo de 2025 y 48.000 millones por encima de finales de 2019.
El impacto en gasto por intereses
Fedea proyecta un fuerte incremento del servicio financiero de las autonomías en los próximos años. El gasto en intereses se elevaría hasta los 11.528 millones de euros en 2029, frente a los 7.487 millones registrados en 2025 y los 3.600 millones de 2022. En apenas siete años, ese coste más que se triplicaría, según el think tank.
Fedea advierte que "los gastos por intereses más que se triplicarían en tan sólo 7 años" y que las autonomías han sido "uno de los niveles de la administración con mayor deterioro fiscal".
El informe subraya que, ante este escenario, las comunidades se verán forzadas a redirigir recursos desde otras políticas públicas hacia el pago del servicio de la deuda, lo que plantea tensiones para la provisión de gasto social, inversión o políticas de apoyo a la economía regional.
Regiones más afectadas
Fedea identifica a varias comunidades que asumirán las mayores facturas en términos absolutos: Cataluña, Comunidad Valenciana, Madrid y Andalucía. El incremento del coste financiero no solo obedece al volumen de deuda acumulado en cada región, sino también al encarecimiento general de la financiación que eleva los tipos efectivos a los que las administraciones han de refinanciar o emitir nueva deuda.
- Volumen elevado: la deuda autonómica ha crecido de forma sostenida desde 2019.
- Coste creciente: el alza de los tipos de interés dispara el servicio de la deuda.
- Redirección de recursos: menor capacidad para gasto social, inversión o políticas sectoriales.
Escenario temporal del gasto en intereses
La evolución proyectada por Fedea refleja una presión gradual pero fuerte sobre los presupuestos regionales en el horizonte 2022-2029. A modo ilustrativo:
| Año | Gasto en intereses (millones €) |
|---|---|
| 2022 | 3.600 |
| 2025 | 7.487 |
| 2029 (proyección) | 11.528 |
El estudio de Fedea vincula este incremento no solo al volumen de deuda acumulado después de años de crisis y planes de ayuda, sino también al cambio en el coste financiero. Esa combinación convierte la deuda autonómica en una «hipoteca» para las generaciones futuras y en una limitación para la política pública en el corto y medio plazo.
Ante esa perspectiva, los responsables regionales tendrán que afrontar decisiones difíciles sobre prioridades presupuestarias: aumentar la recaudación, recortar gasto no esencial, reorientar inversiones o renegociar la estructura de su pasivo. Cualquiera de esas opciones implicará consecuencias políticas y económicas en el mapa autonómico.
El análisis de Fedea llega en un momento en el que la discusión sobre sostenibilidad fiscal y políticas de apoyo a la recuperación económica vuelve a situarse en el centro del debate público, con la atención puesta en la solvencia de las administraciones subcentrales y en la capacidad del país para gestionar una deuda pública históricamente elevada.