Madrid — La Fundación Gomaespuma, impulsada por los periodistas Guillermo Fesser y Juan Luis Cano, ha reivindicado la incorporación obligatoria de la educación emocional en los centros escolares españoles coincidiendo con la expansión del programa Think Equal, que este curso 2026-2027 se impartirá en 245 centros y da el salto a Andalucía.
Respuesta educativa a un reto de salud pública
Los promotores del proyecto defienden que ofrecer herramientas para que los niños de entre 3 y 6 años aprendan a identificar, distinguir y gestionar sus emociones durante los primeros años de escolarización contribuye a sentar «los cimientos» de la salud mental. Sus argumentos se apoyan en datos recientes sobre la magnitud de los trastornos psicológicos: la Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló en septiembre de 2026 que cerca de una de cada siete personas en el mundo padece un trastorno de salud mental, y el Colegio General de la Psicología de España publicó en julio de 2026 que el 18,2% de la población española ha requerido atención sanitaria por problemas de salud mental o malestar psicológico en los últimos doce meses.
«La educación de las emociones debería implantarse por ley en todos los coles», afirmó Juan Luis Cano durante la presentación de la iniciativa.
Alcance y objetivos de Think Equal
Think Equal está diseñado para intervenir en la etapa de Educación Infantil y, según la Fundación, actúa sobre competencias socioemocionales básicas que facilitan la convivencia y la regulación emocional. La iniciativa, ya implantada en 245 centros de toda España, incorpora materiales y formación específica para docentes, con el objetivo de «dar herramientas» a los menores en el aprendizaje y reconocimiento de sus emociones.
- Población diana: niños y niñas de 3 a 6 años.
- Centros implicados: 245 colegios en España, con incorporación a Andalucía este curso.
- Propósito: prevenir problemas de salud mental mediante la enseñanza temprana de competencias emocionales.
Implicaciones para la política educativa
La propuesta de que la educación emocional se incluya mediante un mandato legal plantea preguntas sobre su integración en el currículo, la formación del profesorado y la financiación. Si bien la Fundación subraya la necesidad de «enseñar a pescar», es decir, dotar a las aulas de herramientas prácticas, la obligatoriedad por ley exigiría definir contenidos, criterios de evaluación y recursos para su implantación homogénea en todos los centros.
Expertos en educación y responsables institucionales deberán valorar igualmente cómo coordinar este tipo de programas con los servicios de orientación escolar y los recursos sanitarios destinados a atención psicológica. Los datos de la OMS y del Colegio de la Psicología aportan una dimensión de salud pública que refuerza el argumento preventivo; sin embargo, la implementación efectiva depende de decisiones administrativas y presupuestarias.
Formación docente y sostenibilidad
La extensión de Think Equal exige, según sus impulsores, que los docentes reciban formación específica para aplicar los materiales y metodologías en el aula de Infantil. La continuidad del programa y su impacto a medio plazo también dependen de la evaluación sistemática de resultados y del apoyo institucional para mantener recursos y formación continuada.
La llegada del programa a Andalucía y su presencia en 245 centros consolidan a Think Equal como una propuesta relevante en el panorama educativo español. La petición de su implantación legal abre ahora un debate sobre prioridades y capacidades del sistema educativo para incorporar, de forma estable y evaluable, la educación emocional en todos los niveles y centros.
Gonzalo Reguera Pinto. Redactor de Educación, WE NEWS.