El edificio que albergó las dependencias del Banco de España en Tarragona, cerrado al público desde 2003, apunta a convertirse en un Parador. El Ayuntamiento de Tarragona tiene previsto llevar al pleno de octubre la cesión de la titularidad del inmueble al Ministerio de Industria y Turismo para que sea la empresa pública Paradores quien se encargue de su transformación y gestión.
Estado del inmueble y propuesta de reforma
ACN ha podido acceder al interior del edificio y constata que, pese al evidente deterioro, suciedad y la presencia de escombros, se conserva la estructura del banco que funcionó entre 1929 y 2003. La planta baja conserva la entrada principal y los mostradores del antiguo banco, así como cajones con papeles y pequeñas cajas fuertes ya inservibles. El techo presenta zonas con pintura desprendida y falsos techos parcialmente caídos.
En el primer esbozo que ha elaborado Paradores se contempla la reforma del espacio preservando la esencia del inmueble y la construcción de un edificio anexo. Según ese planteamiento preliminar, la planta baja albergaría hasta doce habitaciones tras la intervención.
Financiación y calendario
El Estado asumirá el coste de la obra, estimado en 20 millones de euros, y las previsiones sitúan la finalización de las obras en 2030. La tramitación de la cesión y el inicio efectivo de los trabajos dependen, en primer lugar, de la aprobación municipal en el pleno anunciado para octubre.
| Elemento | Detalle |
|---|---|
| Uso histórico | Banco de España (1929–2003) |
| Destino previsto | Parador gestionado por Paradores |
| Inversión | 20 millones de euros (a cargo del Estado) |
| Plazo estimado | Finalización en 2030 |
Condición actual y retos de rehabilitación
La visita al interior revela que las plantas superiores están muy afectadas: no hay suministro eléctrico, el ascensor no funciona y las escaleras carecen de luz natural, por lo que para circular por el edificio es necesaria una linterna. Durante los años de cierre el inmueble ha sufrido ocupaciones puntuales y la presencia de palomas, que han anidado sobre todo en los pisos altos.
La estancia que fuera despacho del director se conserva en mejor estado que otras dependencias: el parquet está en condiciones aceptables, aunque sin mobiliario. En contraste, las plantas superiores muestran restos de cableado a la vista, zonas con escombros y falsos techos desprendidos, factores que condicionarán los trabajos previos a la rehabilitación arquitectónica y a la adaptación a la normativa hotelera.
«El espacio se reformará manteniendo la esencia», señala el primer esbozo de Paradores consultado por ACN.
- Cesión: Traspaso de titularidad previsto en el pleno municipal de octubre.
- Presupuesto: 20 millones de euros asumidos por el Estado.
- Plazo: Obras previstas con finalización en 2030.
La transformación del antiguo Banco de España en un Parador implicaría la puesta en valor de un inmueble histórico situado en el centro urbano y la incorporación de una oferta hotelera de carácter público vinculada a la red estatal. Además de la recuperación patrimonial, el proyecto supone una inversión significativa y la creación de actividad económica en torno a las obras y, más adelante, a la explotación del establecimiento.
Hasta que la cesión se formalice y comiencen los trabajos, el edificio permanecerá cerrado y su estado seguirá condicionado por la falta de mantenimiento. La iniciativa de Paradores abre la posibilidad de compatibilizar la conservación de elementos originales del inmueble con las exigencias técnicas y de accesibilidad de un hotel contemporáneo, una labor que habrá de ejecutarse con criterios conservacionistas y de seguridad.
La aprobación en el pleno municipal de octubre marcará el siguiente paso administrativo y permitirá conocer con detalle los plazos y condicionantes de una intervención que, si se mantiene el calendario provisional, concluiría en 2030.