Los incendios forestales que afectaron a Cundinamarca durante agosto dejaron un saldo ambiental significativo: 400 eventos que consumieron 1.512 hectáreas y tuvieron consecuencias directas sobre la fauna silvestre, informó la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR).
Daño a la fauna y respuesta institucional
Según el balance oficial, las emergencias motivaron la atención de 14 animales por parte de equipos especializados; de ese total, 11 ejemplares murieron y tres recibieron manejo especializado. Dos de los animales fueron remitidos a la Unidad de Rescate y Rehabilitación de Animales Silvestres (URRAS) de la Universidad Nacional y uno fue llevado al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) en Tocaima, donde permanecen bajo observación veterinaria.
La CAR activó una comisión conjunta con la Universidad Nacional para realizar jornadas de búsqueda, valoración y estabilización en las zonas afectadas. En el operativo se utilizó la Unidad Móvil de Atención de Fauna Silvestre, diseñada para brindar atención médico‑veterinaria en campo y coordinar traslados cuando es necesario.
La @CAR_Cundi y la @UNALOficial atendieron 14 animales afectados por estas emergencias, dejando el siguiente balance: 11 murieron, 3…
Especies afectadas y consecuencias más allá de las llamas
Entre los animales intervenidos hay mamíferos como ñeques y lapas, especies que sufren tanto quemaduras directas como las consecuencias indirectas del fuego: pérdida de refugio y alimento, deshidratación, problemas respiratorios y niveles altos de estrés. La directora de biodiversidad de la CAR, Magdala Iregui, advirtió sobre estos impactos y explicó que el daño no se reduce únicamente a las lesiones visibles provocadas por las llamas.
Distribución del impacto
El registro de 400 incendios en un solo mes evidencia un patrón de recurrencia que obliga a intensificar tanto las labores de prevención como las de respuesta rápida. La extensión afectada —más de 1.500 hectáreas— incluye coberturas vegetales que proveen hábitat y recursos para múltiples especies, lo que incrementa la complejidad de la recuperación ecológica.
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Eventos reportados | 400 |
| Hectáreas afectadas | 1.512 |
| Animales atendidos | 14 |
| Animales fallecidos | 11 |
Acciones y recomendaciones
Ante la ocurrencia de incendios, la CAR y las instituciones aliadas han priorizado:
- Despliegue de brigadas y unidades móviles para atención en sitio.
- Coordinación con universidades para valoración clínica y traslado de animales que requieran manejo especializado.
- Monitoreo y evaluación de áreas afectadas para planear labores de restauración y protección de hábitats.
Las autoridades recuerdan que la atención temprana de animales heridos incrementa las posibilidades de recuperación. Por eso, ante el hallazgo de fauna afectada se sugiere notificar a las autoridades ambientales locales o a las unidades de emergencias veterinarias que operan en la región para coordinar el rescate y traslado adecuados.
Retos para la mitigación y la recuperación
Los incendios recurrentes plantean desafíos tanto para la conservación de la biodiversidad como para las comunidades que dependen de estos ecosistemas. La pérdida de cobertura vegetal afecta la regulación hídrica, aumenta la erosión y reduce fuentes de alimento y refugio para especies nativas. La CAR destacó la necesidad de fortalecer programas de prevención y educación local, así como de aumentar capacidades para la atención de fauna en el territorio.
El balance de agosto muestra las consecuencias inmediatas del fuego sobre los ecosistemas y la fauna, y pone en evidencia la importancia de ampliar la inversión en acciones de prevención, la articulación interinstitucional y la participación comunitaria para reducir la recurrencia de incendios y sus efectos sobre la biodiversidad del departamento.