El último balance de la Corporación Autónoma Regional (CAR) sobre los incendios forestales que afectaron a Cundinamarca en agosto revela la magnitud del desastre: se registraron 400 siniestros que dañaron 1.512 hectáreas de cobertura vegetal y dejaron consecuencias directas en la fauna silvestre del departamento.
Impacto sobre la fauna
Según el informe conocido el 4 de septiembre, equipos de atención encontraron 14 animales silvestres que requerían asistencia veterinaria tras ser localizados en zonas afectadas por el fuego. De esos casos, 11 ejemplares murieron. Dos individuos fueron trasladados a la Unidad de Rescate y Rehabilitación de Animales Silvestres (URRAS) de la Universidad Nacional de Colombia, y otro permanece en el Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV), en Tocaima, recibiendo atención especializada.
Las autoridades y los equipos veterinarios advirtieron que las llamas no solo afectan en el momento del incendio: los animales que logran sobrevivir enfrentan quemaduras, deshidratación, problemas respiratorios, estrés y la pérdida de sus áreas de alimentación y refugio, lo que reduce sus probabilidades de recuperación y supervivencia a mediano y largo plazo.
Respuesta institucional
Frente a la emergencia, la CAR y la Universidad Nacional activaron una comisión conjunta con el objetivo de buscar, valorar y estabilizar a los animales localizados en las zonas afectadas. La coordinación entre autoridades ambientales y académicas se centró en priorizar la atención veterinaria, el traslado de ejemplares en condiciones críticas y la valoración de los impactos ecológicos inmediatos.
Especies afectadas y tipos de daño
Entre los animales que han requerido atención se mencionan mamíferos silvestres como ñeques y lapas, aunque el reporte no ofrece una lista exhaustiva de las especies ni su estado final clínico. Los daños más frecuentes observados por los equipos veterinarios incluyeron:
- Quemaduras de diversa gravedad en extremidades y piel.
- Problemas respiratorios por inhalación de humo y partículas.
- Deshidratación y agotamiento por exposición y desplazamiento forzado.
- Pérdida de refugio y fuentes de alimento que comprometen la supervivencia posterior.
Datos clave
| Ítem | Valor |
|---|---|
| Incendios en agosto | 400 |
| Hectáreas afectadas | 1.512 ha |
| Animales atendidos | 14 |
| Animales fallecidos | 11 |
| Trasladados a URRAS | 2 |
| En atención en CAV (Tocaima) | 1 |
Contexto y posibles implicaciones
Agosto fue uno de los meses con mayor número de emergencias por fuego en el departamento, según el reporte. La recurrencia de siniestros de esta magnitud afecta no solo la biodiversidad sino procesos ecosistémicos clave como la recarga hídrica, la conectividad de corredores biológicos y la provisión de servicios ambientales para comunidades rurales y periurbanas.
La pérdida de cobertura vegetal en zonas de bosque y pastizal también puede aumentar la vulnerabilidad a la erosión y modificar microclimas locales, lo que a su vez puede condicionar la aparición de incendios en temporadas siguientes si no se ejecutan acciones de restauración y manejo del territorio.
Qué hacen las autoridades y qué sigue
La CAR, junto con la Universidad Nacional, informó sobre el trabajo de búsqueda y atención de animales, y la estabilización de los casos más graves. Las labores de contención del fuego y de evaluación posincendio continuarán para determinar la extensión precisa del daño y planear la recuperación de los ecosistemas afectados.
Ante eventos como este, los expertos recomiendan mantener protocolos de reporte y atención inmediata para animales heridos y coordinar acciones de restauración que incluyan revegetación y protección de cuencas. La vigilancia temprana en época de mayor riesgo y campañas de prevención dirigidas a comunidades rurales son también medidas que las autoridades suelen impulsar después de incendios de gran escala.
El balance del mes de agosto evidencia la necesidad de reforzar capacidades de prevención, atención y recuperación en Cundinamarca para minimizar futuras pérdidas de biodiversidad y proteger los servicios ambientales que de ella dependen.