Facatativá atraviesa una crisis de desabastecimiento hídrico que pone en riesgo el suministro domiciliario si no se presentan precipitaciones en los próximos días. Según la gobernanza municipal, los embalses que abastecen a la ciudad se encuentran por debajo del 20 % de su capacidad y las autoridades decretaron alerta naranja y medidas de racionamiento.
Situación de los embalses y duración estimada del suministro
Los cinco embalses de Facatativá tienen una capacidad conjunta cercana a poco más de 1.000.000 de metros cúbicos, pero actualmente disponen de alrededor de 200.000 metros cúbicos de agua, según el reporte. El alcalde Luis Carlos Casas advirtió que, si no se registran nuevas lluvias, el municipio contaría con agua para aproximadamente 15 a 20 días.
| Dato | Valor |
|---|---|
| Capacidad total aproximada | ~1.000.000 m³ |
| Volumen disponible actualmente | ~200.000 m³ |
| Embalse Mancilla (capacidad) | ~300.000 m³ |
| Embalse Mancilla (disponible) | ~20.000 m³ |
Medidas decretadas y posibles pasos siguientes
Ante la reducción de reservas, la Alcaldía de Facatativá declaró alerta naranja y estableció racionamientos del servicio de acueducto por sectores en periodos de 12 horas. El mandatario municipal señaló que, si la situación empeora y no llegan lluvias, se procedería a declarar alerta roja y se activarían “mecanismos jurídicos, financieros y administrativos” adicionales.
“Tenemos la proyección de entregarle suministro de agua a toda la ciudad por los próximos 15 a 20 días si no llega a llover. En ese caso, tendríamos que declarar alerta roja”, dijo el alcalde Luis Carlos Casas, según la información publicada.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) advirtió que las precipitaciones en agosto estuvieron aproximadamente 60 % por debajo de lo esperado en Facatativá, un comportamiento vinculado a las condiciones del fenómeno de El Niño. Ese escenario explica la merma sostenida de lluvias durante “dos o tres meses”, según el alcalde.
Impactos locales y atención prioritaria
La notable reducción del nivel en embalses como Mancilla —que muestra zonas de suelo expuesto por el descenso del agua— anticipa efectos directos en el servicio domiciliario, en actividades agrícolas locales y en el abastecimiento de empresas que dependen del recurso. Las autoridades han centrado las medidas inmediatas en:
- Implementar racionamientos por sectores para repartir el agua disponible.
- Declarar alerta naranja y estar en posibilidad de escalar a alerta roja si no hay cambios en las precipitaciones.
- Preparar medidas administrativas y financieras para gestionar la emergencia en caso de agravamiento.
El anuncio de la Alcaldía y el informe de la CAR confluyen en que se trata del primer aviso de un episodio de El Niño que podría ser más severo que en años previos, según la explicación de la autoridad ambiental citada en el reporte. La magnitud real del fenómeno y su duración condicionarán la evolución del suministro en las próximas semanas.
Qué significa para los hogares
Con reservas por debajo del 20 % y la posibilidad de racionamiento continuo, los hogares de Facatativá deben prepararse para horarios de servicio limitados y para priorizar usos esenciales del agua. Las instituciones locales ya activaron medidas de gestión para intentar mantener el abastecimiento mientras se monitorean las lluvias.
Las autoridades anunciaron que, si las condiciones no mejoran, evaluarán la declaración de alerta roja y la implementación de nuevos mecanismos para asegurar la continuidad del servicio. Por ahora, la combinación de la caída en precipitaciones y la baja de los embalses mantiene a la ciudad en una situación de vulnerabilidad hídrica.