Frente a la emergencia ambiental que atraviesa el departamento, la Gobernación de Nariño decretó la calamidad pública y la urgencia manifiesta para activar mecanismos administrativos y financieros que permitan una respuesta inmediata a la ola de incendios forestales que ya ha afectado a buena parte del territorio.
Alcance de la emergencia
Según el reporte oficial citado por Noticiero 90 Minutos, hasta la fecha se han registrado más de 150 incendios forestales que han consumido más de 1.800 hectáreas de bosques nativos y cultivos de pancoger. La afectación alcanza a 29 de los 64 municipios de Nariño, una extensión que compromete tanto ecosistemas de páramo y bosque como zonas rurales con población campesina.
La decisión administrativa pretende agilizar compras, contrataciones y la disposición de recursos para atender emergencia, así como coordinar la intervención entre las distintas instituciones encargadas de la gestión del riesgo y la protección ambiental.
Recursos y acciones anunciadas
La Gobernación informó que se movilizarán más de $3.500 millones para fortalecer las capacidades operativas de respuesta. Los fondos se destinarán a dotación y logística de los cuerpos de bomberos, priorizados en 32 municipios, con la adquisición de kits forestales, herramientas y equipos de protección personal para los socorristas.
- Conformación de una brigada departamental de reacción inmediata compuesta por bomberos y Defensa Civil.
- Contratación de 40 horas de apoyo aéreo para combatir incendios en zonas de difícil acceso.
- Refuerzo de la coordinación interinstitucional y de los convenios con los cuerpos de bomberos municipales.
La medida busca además garantizar asistencia rápida en municipios donde la magnitud del siniestro supere la capacidad local de intervención.
Impacto ambiental y social
La pérdida de más de 1.800 hectáreas abarca bosques nativos y cultivos de subsistencia, lo que puede agravar la inseguridad alimentaria en comunidades rurales y poner en riesgo hábitats de fauna local. Las condiciones de sequía y los vientos fuertes, que las autoridades señalan como factores que favorecen la propagación, obligan a intensificar las labores de prevención y vigilancia.
En términos de salud pública, la presencia de columnas de humo y material particulado podría afectar la calidad del aire en cabeceras municipales y zonas aledañas, con mayor riesgo en poblaciones vulnerables como niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias crónicas.
Coordinación y responsabilidades locales
El gobernador Luis Alfonso Escobar exhortó a los alcaldes a mantener vigentes los convenios con los cuerpos de bomberos, recordando su papel como primera línea de respuesta ante siniestros. La administración departamental también resaltó la necesidad de articular acciones con Defensa Civil, autoridades ambientales y organismos de atención al riesgo.
Ante la declaratoria de calamidad, los municipios podrán acceder más ágilmente a recursos y efectuar contrataciones de emergencia para asegurar equipos y operativos técnicos.
Recomendaciones y llamados a la comunidad
Las autoridades han reiterado los llamados a evitar quemas controladas o cualquier actividad con riesgo de provocar incendios en áreas rurales y de vegetación. Se solicita a la ciudadanía reportar de inmediato columnas de humo o focos activos a las líneas de emergencia municipales y a la Policía Nacional para articular una respuesta temprana.
| Ítem | Dato |
|---|---|
| Incendios reportados | Más de 150 |
| Municipios afectados | 29 de 64 |
| Hectáreas consumidas | Más de 1.800 |
| Recursos movilizados | Más de $3.500 millones |
| Horas de apoyo aéreo contratadas | 40 horas |
La declaratoria de calamidad pública plantea retos logísticos y financieros importantes en un departamento con diversidad de ecosistemas y realidades rurales dispersas. La efectividad de la respuesta dependerá de la coordinación entre la Gobernación, alcaldías, cuerpos de bomberos, Defensa Civil y comunidades locales.
En las próximas horas y días se espera la publicación de detalles técnicos sobre la distribución de los recursos y el despliegue de la brigada departamental, así como la identificación de las zonas más críticas que requieran intervenciones inmediatas.