El terremoto que afectó a Colombia dejó también una sangría de daños en las zonas rurales de Risaralda. Un censo adelantado por la Gobernación, con corte al 20 de agosto, contabilizó 1.088 reportes de afectaciones en los 14 municipios del departamento, entre daños en viviendas, cultivos, animales e infraestructura productiva.
Alcance territorial y metodología
La Secretaría de Desarrollo Agropecuario de Risaralda lideró el levantamiento de información en campo. Funcionarios recorrieron veredas y fincas para consolidar los reportes que permiten dimensionar la emergencia en el sector rural, una etapa que, según la Gobernación, se inició en las primeras horas posteriores al sismo y continúa en desarrollo.
Daños en vivienda y pérdida de bienes
El censo revela que la mayor afectación para las familias campesinas está en la vivienda. De los 1.088 reportes, 840 corresponden a daños parciales —principalmente en techos, paredes y cocinas— y 212 a daño total. Esas cifras implican hogares que deberán afrontar la doble tarea de reparar o reconstruir sus casas mientras buscan recuperar sus medios de vida.
| Tipo de afectación | Reportes |
|---|---|
| Daño parcial en vivienda | 840 |
| Daño total en vivienda | 212 |
| Reportes de afectación a cultivos | 200 |
Afectación al sector productivo
El balance preliminar apunta además a 200 reportes en sistemas agrícolas. Entre los cultivos mencionados están el café y el plátano, productos fundamentales para la economía rural del departamento. El informe también registra daños en animales y en infraestructura productiva, aspectos que comprometen la capacidad de recuperación de las fincas afectadas.
Prioridades de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario
Juan Carlos Toro Castellanos, secretario de Desarrollo Agropecuario de Risaralda, explicó que desde el primer día de la emergencia el equipo de la Secretaría ha trabajado para conocer lo sucedido y priorizar la atención de las necesidades en el campo. En el reporte oficial, la Gobernación enfatiza la importancia de la información recogida directamente en las comunidades para orientar la entrega de ayudas y la rehabilitación de actividades productivas.
"Desde el día uno del sismo ocurrido en el país, que ha impactado altamente al sector agropecuario en el departamento de Risaralda, todo el equipo de la Secretaría viene trabajando en conocer lo sucedido", dijo Juan Carlos Toro Castellanos, secretario de Desarrollo Agropecuario.
Impacto social y retos para la recuperación
Detrás de las cifras están hogares rurales que enfrentan la pérdida de infraestructura básica y la interrupción de actividades productivas que sostienen sus ingresos. La existencia de viviendas con daño total y la afectación de cultivos como el café aumentan la vulnerabilidad de comunidades que dependen de la agricultura familiar y de cadenas cortas de comercialización.
Qué sigue: necesidades y próximos pasos
- Consolidación y verificación contínua de los reportes para priorizar ayudas.
- Evaluaciones técnicas para determinar caminos de reparación y reconstrucción de viviendas.
- Intervenciones específicas en sistemas productivos afectados (insumos, rehabilitación de infraestructura y apoyo técnico).
La Gobernación no entregó en el corte divulgado cifras de recursos asignados ni cronogramas puntuales de atención por municipio. Sin embargo, el censo representa una base para diseñar políticas y focalizar la asistencia en el corto y mediano plazo.
Relevancia regional
Risaralda, con su mezcla de zonas urbanas y rurales, enfrenta ahora el desafío de articular la ayuda a nivel departamental para que llegue a las veredas más remotas. La magnitud del impacto en el campo —viviendas dañadas, pérdidas en cultivos y afectación de animales— condicionará la recuperación económica de miles de familias si no se implementan medidas de soporte técnico y financiero.
El registro de 1.088 reportes funcionará como referencia para las entidades que participan en la atención de la emergencia y para las organizaciones del sector que acompañan la reconstrucción del tejido productivo y social en el campo risaraldense.