El China Zorrilla, el catamarán eléctrico que hoy cubre la ruta entre Buenos Aires y Colonia del Sacramento, es actualmente el buque eléctrico más grande en operación. Construido por los astilleros australianos Incat, mide 130 metros y monta unas baterías de 40 MWh. El trayecto entre ambas orillas, de alrededor de 60 km, se completa en aproximadamente 90 minutos.
Más autonomía y una seguridad pensada a escala
La propulsión eléctrica promete menos emisiones y menor ruido en el servicio de transporte marítimo, pero incorpora también desafíos nuevos: cuando la energía proviene de acumuladores de gran capacidad, la respuesta ante emergencias exige soluciones específicas. Por ese motivo, el China Zorrilla dispone de un sistema de evacuación marítima adaptado a sus dimensiones y a la gran cantidad de pasajeros que puede transportar.
En cada uno de los costados del catamarán se despliegan tres toboganes hinchables de 22 metros que conducen hacia lanchas inflables automáticas. Cada una de esas lanchas tiene capacidad para 128 personas. Sumadas las pasarelas y las propias lanchas, el sistema permite albergar hasta 2.432 personas, una cifra que supera la mayor parte de las necesidades operativas del ferry, cuya capacidad nominal asciende a 2.100 pasajeros.
“El primer Convenio SOLAS se adoptó el 20 de enero de 1914 en Londres, como respuesta a la tragedia del Titanic.”
El dispositivo fue diseñado por la empresa australiana Liferaft Systems y cumple con las actualizaciones del Convenio SOLAS (Convenio Internacional para la Seguridad de la Vida Humana en el Mar), el marco normativo que regula la seguridad en buques de pasajeros y mercantes desde comienzos del siglo XX.
Qué ofrece el sistema de evacuación
- Despliegue de tres toboganes hinchables por costado, de 22 m cada uno.
- Lanchas inflables automáticas con capacidad de 128 personas por unidad.
- Sistema diseñado para albergar hasta 2.432 personas, más que la capacidad total del buque.
El diseño replica, a mayor escala, principios empleados en aviación y se adapta a la operación marítima para garantizar evacuaciones rápidas y ordenadas en caso de emergencia. Además, el cumplimiento con SOLAS refleja que el buque integra protocolos internacionales de seguridad.
| Característica | Valor |
|---|---|
| Longitud | 130 m |
| Capacidad de baterías | 40 MWh |
| Ruta | Buenos Aires – Colonia (Uruguay) |
| Duración aproximada | 90 minutos |
| Capacidad oficial de pasajeros | 2.100 |
| Capacidad del sistema de evacuación | 2.432 |
Implicancias para la región
El servicio del China Zorrilla pone de relieve dos tendencias: la electrificación de la movilidad en trayectos interurbanos y la necesidad de adaptar normas y procedimientos de seguridad a tecnologías emergentes. Para quienes viajan entre la costa bonaerense y la orilla uruguaya, la novedad combina reducción de emisiones y una capacidad operativa elevada; para las autoridades y operadores, implica exigir y verificar medidas de seguridad acordes con la nueva arquitectura técnica de estos buques.
En un contexto donde la navegación de pasajeros sigue siendo una alternativa habitual entre ambas capitales del Río de la Plata, la presencia de un catamarán eléctrico de estas características obliga a renovar protocolos, capacitar a tripulaciones y mantener equipos de emergencia calibrados para este tipo de energías y sistemas de evacuación.
El China Zorrilla demuestra que la transición hacia embarcaciones menos contaminantes puede convivir con estándares de seguridad robustos, siempre que las soluciones técnicas y normativas se adapten al tamaño y a la capacidad real de los nuevos buques.