Julio Iglesias, a los 82 años, describió una rutina centrada en el movimiento cotidiano, la alimentación simple y el orden de horarios como claves para mantenerse activo pese a su retiro de los escenarios y la exposición pública, según una entrevista publicada por Daily Mail.
Ejercicio como hábito y recuerdo de una recuperación
El cantante español explicó que no recurre a rutinas complejas sino a constancia. En la charla afirmó que dedica tiempo diario a caminar, nada gran parte del año y realiza ejercicios para mantener el equilibrio. Además, relacionó la importancia del ejercicio con una etapa clave de su vida: un grave accidente automovilístico cuando tenía 19 años que lo obligó a una larga recuperación y lo impulsó a incorporar la actividad física de forma permanente.
“Me gusta hacer ejercicio. Camino una hora al día, nado 250 días al año y hago ejercicios de equilibrio que me llevan una hora”, dijo Iglesias.
Rutina y hábitos alimentarios
En materia de alimentación, Iglesias destacó su preferencia por platos sencillos y sostenibles en el tiempo. Entre los alimentos que mencionó, las lentejas aparecen como un elemento habitual de su dieta, incorporadas por recomendación de su padre, que era médico. También reconoció su afición por el vino tinto, que consume todas las noches y que, según dijo, lo ha acompañado durante décadas.
- Movimiento diario: caminata de una hora.
- Natación: practiada durante gran parte del año.
- Ejercicios de equilibrio: sesiones diarias de aproximadamente una hora.
- Alimentación: platos sencillos; consumo habitual de lentejas.
- Consumo de alcohol: vino tinto por la noche, hábito de larga data.
Estos rasgos —movilidad moderada pero constante, atención al equilibrio y moderación en la alimentación— coinciden con recomendaciones habituales de salud para adultos mayores sobre la combinación de actividad física regular y una dieta rica en legumbres y alimentos no procesados.
Cómo se explica el enfoque
El testimonio de Iglesias pone énfasis en la sostenibilidad de los hábitos: no en entrenamientos intensos esporádicos sino en pequeñas rutinas que se repiten a lo largo del año. Esa lógica —caminar diariamente, nadar con frecuencia y mantener ejercicios de equilibrio— responde tanto a la prevención de pérdidas funcionales como al mantenimiento de la movilidad y la autonomía.
| Actividad | Frecuencia citada |
|---|---|
| Caminata | 1 hora al día |
| Natación | 250 días al año |
| Ejercicios de equilibrio | 1 hora (por sesión) |
| Consumo alimentario destacado | Lentejas y vino tinto diario |
Si bien cada persona necesita adaptar cualquier pauta de actividad y dieta a su situación de salud y capacidades, el ejemplo de Iglesias subraya dos ideas prácticas: la regularidad y la sencillez. Caminar —un ejercicio de bajo impacto— y la natación son opciones accesibles para muchas personas adultas; los ejercicios de equilibrio ayudan a reducir el riesgo de caídas, un aspecto clave en la salud en la vejez.
En lo alimentario, la presencia de legumbres como las lentejas aporta proteínas vegetales, fibra y micronutrientes relevantes para el envejecimiento saludable, mientras que el consumo habitual de vino tinto es una elección personal que el cantante declaró como placer de larga data.
El relato combina una dimensión íntima —la recuperación tras un accidente juvenil— con hábitos concretos y repetibles. Para quienes buscan referencias prácticas, el mensaje central es claro: la constancia en el movimiento y la preferencia por comidas simples pueden ser elementos valiosos para sostener calidad de vida en la madurez.