El impacto sobre el bolsillo de los asalariados es directo: los Fondos de Asistencia Laboral (FAL), que las empresas deben aportar obligatoriamente para garantizar el pago de indemnizaciones, ya tienen un cuadro claro sobre qué instrumentos financieros pueden integrar sus carteras y con qué condiciones. La norma busca priorizar la seguridad y la liquidez de esos recursos para que estén disponibles cuando se requieran.
Qué establece la resolución
La Resolución 1276/2026 del Ministerio de Economía, publicada en el Boletín Oficial y firmada por el ministro Luis Caputo, dispone que los recursos de los FAL se administren bajo principios de seguridad y liquidez. Solo se autorizan categorías específicas de activos —todos pagaderos en pesos— y se fijan límites de concentración por emisor y por tipo de activo. Además, la norma obliga a mantener una reserva mínima de liquidez del 10% del patrimonio del fondo para atender con rapidez el pago de prestaciones laborales vigentes.
Instrumentos habilitados y condiciones
Según la resolución, los recursos podrán invertirse en instrumentos acotados y sujetos a topes máximos calculados sobre el patrimonio total del fondo. Entre las categorías citadas por la norma aparecen:
- Valores negociables representativos de deuda emitidos por el Estado Nacional.
- Valores negociables representativos de deuda emitidos por las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con requisitos adicionales de elegibilidad.
- Plazos fijos (depósitos a plazo) y obligaciones negociables de alta calificación, entre otros instrumentos de renta fija en pesos.
Para la deuda subnacional (provincias y CABA) la resolución impone tres condiciones para que sea admisible: que tenga autorización de oferta pública; que se negocie en mercados autorizados por la Comisión Nacional de Valores (CNV); y que ostente la máxima calificación de riesgo en escala nacional —"AAA"— otorgada por al menos dos calificadoras registradas ante la CNV. El tope máximo que puede representar la deuda subnacional en forma agregada es del 15% del patrimonio del fondo.
"AAA"
Gestión y regulación complementaria
La resolución delega a la Comisión Nacional de Valores (CNV) la emisión de normas complementarias para la integración y operación de estas inversiones, por lo que se esperan precisiones sobre criterios de valuación, plazos mínimos, tratamiento de vencimientos y otras reglas operativas que definirán la gestión diaria de los fondos.
La elección de priorizar activos en pesos y con altos estándares de calificación busca reducir el riesgo de volatilidad y garantizar liquidez suficiente para atender eventuales exigencias por indemnizaciones. Al mismo tiempo, la imposición de límites por emisor persigue mitigar la concentración de riesgo en pocos papeles o en emisores específicos.
Implicancias para empresas, trabajadores y mercado
En la práctica, las empresas deberán readecuar las carteras financieras que constituyan como FAL para cumplir con los nuevos requisitos, lo que puede implicar ventas y compras de activos en el mercado local. Para los trabajadores, la medida pretende asegurar que los recursos destinados a cubrir indemnizaciones estén preservados y sean rápidamente disponibles, en lugar de quedar expuestos a activos de mayor riesgo o iliquidez.
Para los gestores y administradores de fondos, la delegación de normas a la CNV abre un período de normas complementarias que definirán detalles operativos clave. El cumplimiento de los requisitos de calificación para el acceso a deuda provincial podría reducir el universo de títulos elegibles, al condicionar la admisibilidad a la existencia de dos calificaciones "AAA" y oferta pública.
| Instrumento | Condición / Tope conocido |
|---|---|
| Deuda nacional | Admisible (en pesos) |
| Deuda provincial y CABA | Solo con oferta pública, negociación en mercados CNV y calificación "AAA" por ≥2 agencias; tope agregado 15% |
| Plazos fijos y obligaciones negociables | Admisibles si cumplen requisitos de alta calificación y límites de concentración |
| Reserva de liquidez | 10% mínimo del patrimonio |
La medida, entonces, busca equilibrar dos objetivos: preservar los recursos que deben cubrir obligaciones laborales y, al mismo tiempo, permitir que esos fondos obtengan rendimiento dentro de un universo acotado y calificado de activos en pesos. Quedan ahora las reglas de la CNV para completar el marco operativo que deberán seguir los administradores de los FAL.