La producción de autopartes en México sumó 52,878 millones de dólares entre enero y mayo de 2026, lo que implica un incremento del 10% respecto al mismo periodo de 2025, informó la Industria Nacional de Autopartes (INA). Con este ritmo, el sector queda muy cerca del nivel alcanzado en 2024, cuando en esos mismos meses registró 53,081 millones de dólares, año considerado récord para los fabricantes nacionales.
Qué impulsó el crecimiento
La INA atribuye el repunte principalmente a la estabilidad en la producción y ventas de vehículos en Estados Unidos, mercado clave para las exportaciones mexicanas de componentes. En mayo de 2026 la producción mensual de autopartes se ubicó en 10,905 millones de dólares, un avance de 6.9% frente a mayo de 2025.
“El mercado estadunidense ha mantenido en junio la producción de 856 mil vehículos y ventas por 1.37 millones de unidades... en julio, se mantienen las ventas en 1.37 millones de vehículos, por lo que la producción de autopartes se puede mantener por arriba, considerando la evolución del mercado estadounidense”
La declaración corresponde a Gabriel Padilla, director general de la INA, quien señaló que la demanda externa —particularmente la estadounidense— sigue siendo determinante para sostener los niveles de producción de la cadena de suministro automotriz mexicana.
Composición y tendencias productivas
Según la INA, más de la mitad de la producción nacional hasta mayo corresponde a líneas con mayor contenido tecnológico o de valor añadido: partes eléctricas, sistemas de transmisión y embragues; telas, alfombras y asientos; así como piezas y motores para combustión.
- La fabricación de motores a gasolina creció 39% en el periodo enero-mayo.
- Las partes eléctricas aumentaron su producción en 11.4%.
- El sector reportó un comportamiento simultáneo en producción de componentes para vehículos eléctricos/híbridos y para vehículos a gasolina.
Estos porcentajes muestran una diversificación en la canasta productiva: mientras avanzan los componentes para electromovilidad, la demanda de piezas tradicionales —como motores a gasolina— también registra fuerte dinamismo, lo que evita una concentración exclusiva en una sola tecnología.
Implicaciones económicas y riesgos
Para el bolsillo y la economía nacional, el crecimiento de la industria de autopartes implica mayor generación de valor agregado, empleo y presión positiva en la balanza comercial manufacturera. No obstante, la dependencia de la demanda estadounidense hace al sector vulnerable a variaciones en el ciclo automotriz de aquel país o a modificaciones regulatorias y arancelarias.
Analistas y fuentes de la industria han señalado en ocasiones el riesgo de presiones adicionales desde Estados Unidos en materia comercial y regulatoria que podrían impactar a las armadoras y a sus cadenas de suministro bajo el marco del T-MEC; la INA anticipa que la actividad podría mantenerse si persisten los niveles actuales de producción y ventas en Estados Unidos.
Datos clave
| Periodo | Producción (millones USD) |
|---|---|
| Ene‑May 2024 | 53,081 |
| Ene‑May 2025 | — (base para variación) |
| Ene‑May 2026 | 52,878 (crecimiento interanual 10%) |
| Mayo 2026 (mensual) | 10,905 (crecimiento 6.9% anual) |
El avance en la producción de autopartes refleja tanto la recuperación como la adaptación del sector ante la transición tecnológica en la industria automotriz global. Para mantener el dinamismo, la cadena productiva mexicana dependerá de que la demanda en Estados Unidos se sostenga y de la capacidad de las empresas locales para captar mayor contenido nacional en vehículos eléctricos y de combustión.