Niñas y niños de la comunidad de El Pescado, en la sierra de Coyuca de Catalán, en la Tierra Caliente de Guerrero, no pudieron iniciar el nuevo ciclo escolar porque la violencia impide que los profesores lleguen a las localidades, denunciaron pobladores en un comunicado y en videos difundidos en redes sociales.
Un año sin clases
Habitantes de ese ejido relataron que desde octubre del año pasado las escuelas se quedaron sin clases y que, al iniciar el periodo escolar vigente, la verdadera limitante ya no son las condiciones de los planteles sino la ausencia de personal docente por razones de seguridad. En consecuencia, los estudiantes “casi cumplen un año sin clases”, según las familias.
En las grabaciones, los niños y las niñas hicieron un llamado directo a la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado Pineda, para que se garantice su derecho constitucional a la educación y se envíen profesores a la comunidad.
“Esta dolorosa pero necesaria interrupción dejó a nuestros hijos sin el derecho constitucional de recibir educación durante gran parte del año”,
dijeron los pobladores, quienes pidieron además que las fuerzas de seguridad permitan el retorno seguro a las aulas.
Seguridad y respuesta institucional
En su comunicado, la comunidad explicó que actualmente “las tropas del Ejército Mexicano (SEDENA) y de la Guardia Nacional mantienen el control de la zona, brindando el resguardo necesario para que se pueda dar un retorno a las aulas”. Sin embargo, afirmaron que la presencia militar aún no ha sido suficiente para restablecer el acceso efectivo de docentes a las localidades.
Las familias señalaron también que en julio reportaron ataques desde cerros y el uso de drones por parte de la organización criminal La Familia Michoacana, hechos que agravaron la percepción de riesgo y precipitaron la salida o la ausencia de maestros en las escuelas rurales.
Consecuencias educativas
La interrupción prolongada de actividades escolares en El Pescado acentúa el rezago educativo en una región que ya enfrenta carencias en servicios y conectividad. La falta de continuidad pedagógica afecta especialmente a comunidades rurales, donde la transmisión de aprendizajes depende en gran medida de la docencia presencial regular.
Los pobladores insisten en que los problemas no son las aulas o la infraestructura, sino la falta de docentes, lo que impide que el nuevo ciclo escolar se desarrolle con normalidad y prolonga el atraso acumulado desde el año pasado.
- Inicio del problema: octubre del año pasado, según la comunidad.
- Hechos recientes: ataques en julio atribuidos a La Familia Michoacana, con uso de drones y disparos desde cerros.
- Actores involucrados: pobladores, SEDENA, Guardia Nacional y la gobernadora Evelyn Salgado Pineda.
| Elemento | Situación |
|---|---|
| Tiempo sin clases | Casi un año |
| Principal obstáculo | Falta de docentes por riesgos de violencia |
| Medida de seguridad | Presencia del Ejército y Guardia Nacional |
Desde la óptica educativa, la ausencia prolongada de maestros compromete no solo el aprendizaje curricular sino también la protección social que las escuelas brindan a niñas y niños: alimentación, detección de riesgos y socialización. En comunidades como El Pescado, la escuela representa además un espacio comunitario fundamental que, cuando se cierra, acrecienta la fragilidad del entorno.
La petición de los habitantes no se limita al envío puntual de docentes, sino a un plan integral que permita reanudar clases con seguridad y atender el rezago: medidas de protección sostenida, mecanismos para el reclutamiento o sustitución temporal de maestros y atención psicosocial para estudiantes que han vivido episodios violentos.
La situación en El Pescado subraya un problema más amplio: la intersección entre seguridad y derecho a la educación en zonas rurales afectadas por el crimen organizado. Las autoridades estatales y federales deberán coordinar acciones concretas para evitar que comunidades enteras pierdan generaciones de aprendizaje por la violencia.
Mientras tanto, niñas y niños de la Sierra de Guerrero esperan una respuesta que les permita volver a las aulas con seguridad y continuidad pedagógica.