Orizaba, Ver. — La Universidad Pedagógica Nacional (UPN), Unidad 304 de Orizaba, vive desde esta semana una suspensión de actividades académicas y administrativas luego de que personal docente y administrativo iniciara un paro de brazos caídos en demanda de pagos y prestaciones que, aseguran, están pendientes desde hace varios meses.
El movimiento, que involucra a 43 trabajadores, mantiene cerradas las labores habituales y afecta a una comunidad estudiantil estimada entre 600 y 800 alumnos repartidos en las dos licenciaturas que oferta la unidad en turnos matutino y vespertino. La decisión de parar fue tomada por el colectivo luego de que las movilizaciones iniciadas en julio no obtuvieran soluciones concretas, según explicó el secretario de Organización del sindicato, Alfredo Bazán.
Demandas y emplazamientos
Entre las principales exigencias del personal se encuentran los pagos relacionados con el fomento a la docencia, el fomento administrativo y los procesos de renivelación, conceptos que, a juicio de los trabajadores, deben traducirse en un reconocimiento económico acorde con las responsabilidades que desempeñan.
“Nosotros creemos que no son cosas justas, ya que también de parte de ellos nos están exigiendo más trabajo. No nos quejamos del trabajo, pero también queremos que se remunere y se reconozca nuestro trabajo”.
La protesta tomó la forma de permanecer dentro de los dos edificios de la UPN Orizaba, sin desarrollar las actividades habituales. Según los organizadores, esa decisión obedece a evitar señalamientos administrativos o sanciones por abandonar sus centros de trabajo mientras buscan que las autoridades atiendan sus reclamos.
Impacto local y pasos dados
El dirigente sindical relató que, pese a la instalación de mesas de trabajo después de las primeras movilizaciones, los avances han sido insuficientes. También narró que acudieron a una reunión en Xalapa con la expectativa de resolver los planteamientos de varias unidades de la UPN, pero que en esa cita sólo se abordó de forma parcial el tema mencionado en el encuentro.
Las dimensiones del paro y el perfil de los afectados permiten ver el alcance local del conflicto: la suspensión interrumpe actividades docentes de dos licenciaturas y deja a cientos de estudiantes sin clases ni servicios administrativos mientras persista la medida. Para la comunidad orizabeña y las familias de quienes estudian en la UPN, la prolongación del paro podría repercutir en la programación académica y en trámites administrativos que dependen del funcionamiento normal de la unidad.
- Trabajadores en paro: 43 (aprox. 25 docentes y resto administrativo).
- Estudiantes afectados: entre 600 y 800, en turnos matutino y vespertino.
- Demandas: pagos por fomento a la docencia, fomento administrativo y renivelación.
| Concepto | Cantidad |
|---|---|
| Trabajadores en paro | 43 |
| Docentes (aprox.) | 25 |
| Estudiantes afectados | 600–800 |
Hasta el cierre de este despacho no se informó de un acuerdo final ni de fechas para reanudar actividades. La comunidad universitaria en Orizaba permanece a la expectativa de que las mesas de diálogo ofrezcan soluciones concretas que permitan resolver los adeudos y garantías laborales.
Como corresponsal local, observo que el conflicto reúne ingredientes que lo hacen sensible para Orizaba: golpea la cotidianidad estudiantil, tensiona las relaciones laborales dentro de una institución educativa y exige del gobierno educativo respuestas claras. En los próximos días será clave conocer si la sede central de la UPN o las autoridades educativas estatales fijan una postura o calendario de pagos que permita levantar la suspensión y retomar el curso académico con mínimas afectaciones.
Seguiremos el desarrollo de las mesas de trabajo y cualquier pronunciamiento oficial que pueda integrarse al expediente de esta protesta en la UPN Orizaba.