El uso de pantallas dejó de ser exclusivamente recreativo y hoy es una herramienta cotidiana para trabajar, estudiar, comunicarse, comprar y consumir contenidos. Según los datos oficiales más recientes, en 2025 había 104.9 millones de personas usuarias de internet en México, lo que representa 86.1% de la población de seis años o más, un aumento de tres puntos porcentuales respecto a 2024.
El teléfono como puerta principal a internet
El crecimiento del acceso se concentra sobre todo en el teléfono inteligente. En 2025, 97.3% de las personas usuarias de internet se conectó mediante un smartphone, muy por encima de otros equipos. Además, 103.2 millones de personas utilizaban un teléfono celular ese año, equivalente a 84.6% de la población, y de ellas 97% utilizaba un teléfono inteligente.
| Indicador | Valor |
|---|---|
| Personas usuarias de internet (2025) | 104.9 millones (86.1%) |
| Usuarios que acceden desde smartphone | 97.3% |
| Personas que usan teléfono celular | 103.2 millones (84.6%) |
| Uso de smart TV | 50% de usuarias y usuarios de internet |
| Uso de computadora | 36.2% |
¿En qué se invierte el tiempo digital?
Los hábitos de uso muestran que buena parte de la actividad cotidiana en línea se orienta a comunicación y consumo audiovisual. Entre las personas con smartphone, 90.6% usó aplicaciones de mensajería instantánea en 2025; 80.4% accedió a redes sociales y 77.8% empleó aplicaciones para audio y video. Estos porcentajes señalan que las conversaciones, las plataformas sociales y el consumo de contenido multimedia concentran gran parte del tiempo frente a la pantalla.
Contexto de los datos
Además de las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), otros análisis como los de DataReportal ofrecen estimaciones complementarias: para enero de 2025 se calculó un alcance de internet de 110 millones de personas y 93 millones de identidades activas en redes sociales. Las metodologías no son idénticas, por lo que no deben compararse sin considerar diferencias en población de referencia y metodología.
- Mayor dependencia del smartphone: la conectividad móvil es el eje del acceso a internet en México.
- Diversificación de pantallas: las smart TV y las computadoras también ganan participación, aunque en menor proporción.
- Consumo de contenidos y mensajería: dominan el uso cotidiano, lo que plantea retos en tiempo de pantalla y salud mental.
Recomendaciones prácticas y precauciones
Con base en estos patrones de uso, conviene adoptar medidas concretas para aprovechar los beneficios de la conectividad y mitigar riesgos asociados:
- Controlar el tiempo de pantalla: establecer pausas periódicas y horarios sin dispositivos, sobre todo en menores y antes de dormir.
- Ergonomía y salud física: ajustar brillo, postura y distancia de lectura para reducir fatiga visual y dolores musculares.
- Privacidad y seguridad: revisar configuraciones de privacidad en aplicaciones de mensajería y redes sociales, activar autenticación de dos pasos y mantener actualizados sistemas y apps.
- Consumo crítico de contenidos: contrastar información y limitar la exposición a desinformación; preferir fuentes oficiales y verificadas para noticias y trámites.
- Equidad en el acceso: impulsar políticas públicas que reduzcan la brecha digital, especialmente en zonas rurales y para grupos vulnerables que dependen únicamente del celular.
El despliegue creciente del acceso y la centralidad del smartphone reflejan una transformación profunda en la vida cotidiana de millones de mexicanas y mexicanos. La expansión se traduce en oportunidades económicas, educativas y sociales, pero también exige medidas de cuidado colectivo: desde la regulación y promoción de la alfabetización digital hasta la responsabilidad individual en el uso de las pantallas.
Mientras las cifras oficiales muestran una penetración notable de internet y de los teléfonos inteligentes, el desafío para autoridades, empresas y familias es construir entornos digitales más seguros, saludables y equitativos.