Tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, equipos de búsqueda y rescate mantienen operaciones en las ciudades más golpeadas. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) reportó hasta ahora 265 personas fallecidas, 3,494 heridas y 11,347 viviendas destruidas.
Los equipos caninos en la primera línea
Entre los recursos desplegados sobresalen seis perros especializados del Ejército Nacional, cuya función principal es localizar personas atrapadas entre escombros. Los canes —entrenados para tareas de búsqueda y rescate— acompañan a brigadas militares y civiles en labores que combinan antecedentes técnicos con rapidez de despliegue en zonas de acceso complicado.
“Héroes de cuatro patas que nunca se rinden”,
así los describió el Ejército en su cuenta en X. Además, la institución subrayó la misión humanitaria que cumplen:
“Porque detrás de cada búsqueda hay una familia que espera. Y ellos, junto a nuestros soldados, no pararán de buscar.”
Distribución y nombres de los canes
Los seis perros trabajan en varios municipios que concentran las labores de rescate:
- Pereira: Urko y Perla
- Quibdó: Polo y Nala
- Cali: Urbi y Júpiter
Estos canes han sido destacados por su olfato y entrenamiento, capacidades que les permiten detectar señales de vida bajo escombros que serían muy difíciles de identificar solo con equipos humanos o maquinaria.
Contexto de la respuesta y apoyo internacional
Desde que ocurrió el sismo, las autoridades colombianas han movilizado organismos de socorro hacia las ciudades más afectadas, entre ellas Armenia, Medellín, Cali, Pereira, Manizales y Chocó. Además del despliegue nacional, varios países anunciaron o enviaron asistencia técnica y equipos de rescate. Entre los apoyos internacionales mencionados figuran equipos procedentes de Estados Unidos, México e Israel.
La presencia de unidades extranjeras complementa las capacidades locales y se integra a las operaciones coordinadas por la UNGRD y el Ejército Nacional, que combinan búsqueda inmediata con tareas de evaluación de daños, atención a heridos y puesta a disposición de albergues temporales.
Riesgos, prioridades y recomendaciones prácticas
Ante la magnitud del desastre y las labores de rescate en curso, las prioridades de las autoridades y organismos de protección civil son:
- Priorizar la localización y extracción de personas con vida de áreas colapsadas.
- Asegurar el acceso y protección del personal de rescate y de los equipos caninos.
- Coordinar la atención médica inmediata para heridos y la evacuación de casos graves.
Como medidas prácticas para la población en zonas afectadas y sus familiares:
- Mantener la calma y seguir las instrucciones oficiales de las autoridades locales y equipos de emergencia.
- Evitar acercarse a áreas de rescate para no entorpecer las operaciones y proteger a los canes y brigadistas.
- Comunicar de forma clara y documentada la última ubicación conocida de personas desaparecidas a los coordinadores de búsqueda.
- Si se está fuera de zona afectada, colaborar con donaciones oficiales y canales verificados y abstenerse de difundir información no confirmada.
La labor de los perros de rescate, junto con la de personal militar y civil, continúa siendo un elemento esencial para aumentar las posibilidades de encontrar sobrevivientes. En un escenario con cifras altas de víctimas y daños materiales, cada hallazgo puede significar la diferencia entre la vida y la muerte para familias que aún esperan noticias de sus seres queridos.
| Can | Municipio |
|---|---|
| Urko | Pereira |
| Perla | Pereira |
| Polo | Quibdó |
| Nala | Quibdó |
| Urbi | Cali |
| Júpiter | Cali |
La UNGRD mantiene la actualización de cifras y la coordinación de la respuesta humanitaria; las cifras provisionales mencionadas son las reportadas por esa entidad hasta el último balance publicado.