La economía de Estados Unidos registró una pérdida inesperada de 23,000 puestos de trabajo en julio, según el informe de empleo publicado por el Departamento de Trabajo, que además ajustó a la baja las nóminas no agrícolas de mayo y junio en un total de 103,000 empleos.
La caída en el número de ocupados se presentó en un momento delicado: falta poco más de un trimestre para las elecciones de mitad de periodo y cuando la Reserva Federal aún evalúa el ritmo de la normalización monetaria. Aunque la tasa de desempleo disminuyó de 4.2% en junio a 4.1% en julio, la lectura positiva se explica por una salida de 264,000 personas de la fuerza laboral, lo que dejó la tasa de participación en 61.4%, su nivel más bajo desde febrero de 2021.
Sector por sector: pérdidas y pocas ganancias
El informe muestra movimientos dispares entre sectores. Algunos de los principales cambios en julio fueron:
- Escuelas públicas: -50,000 empleos.
- Restaurantes y bares: -26,000 empleos.
- Comercio minorista: -19,000 empleos.
- Actividades financieras: -14,000 empleos; desde su pico en mayo de 2025 han caído 121,000.
- Salud: +22,000 empleos, por debajo del promedio mensual de 36,000 del último año.
- Construcción y manufactura: variaciones mínimas en el mes.
Economistas esperaban la creación de entre 80,000 y 100,000 empleos en julio, por lo que el resultado quedó muy por debajo de las proyecciones.
Implicaciones para el mercado y la política
Un mercado laboral más débil de lo esperado puede complicar la decisión de la Reserva Federal sobre si mantiene o reduce su tasa de interés de referencia. Un menor dinamismo en la generación de empleos y una reducción en la participación laboral moderan la presión salarial, lo que a su vez puede aliviar parte de la tensión inflacionaria. Sin embargo, una lectura débil también podría debilitar la confianza del consumidor y la actividad económica.
En el plano político, estos datos llegan a tres meses de las elecciones de mitad de mandato y pueden influir en la narrativa pública sobre la salud económica del país.
“No podemos maquillar la realidad. Este no es un buen informe para julio”, dijo Daniel Zhao, economista jefe del sitio web de empleo Glassdoor.
La administración respondió enfatizando ganancias en sectores específicos. Un portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai, afirmó que hubo aumentos en la construcción y en fábricas, y señaló que el “resurgimiento industrial” progresa conforme a lo esperado.
Datos clave
| Indicador | Valor (julio) |
|---|---|
| Variación de nóminas no agrícolas | -23,000 |
| Revisión neta (mayo y junio) | -103,000 |
| Tasa de desempleo | 4.1% |
| Tasa de participación | 61.4% |
| Personas que abandonaron la fuerza laboral | 264,000 |
Para el bolsillo de las familias, un mercado laboral que deja de crear empleos al ritmo esperado significa menos oportunidad para encontrar trabajo rápidamente y presiona la confianza en ingresos futuros. Si la menor participación se traduce en más personas desempleadas no contabilizadas, el alivio aparente de la tasa de desempleo puede ser engañoso: menos personas activas implica menos ingresos disponibles en conjunto.
Los datos sectoriales muestran además un ajuste en áreas sensibles a políticas públicas y al ciclo económico —como educación pública, hostelería y comercio— mientras que sectores tradicionalmente defensivos, como la salud, siguen añadiendo empleo, aunque por debajo de su ritmo reciente.
En conjunto, el informe obliga a los analistas y a los responsables de política a ponderar si la tendencia es transitoria o el inicio de una moderación más extendida en el mercado laboral estadounidense.