La economía de Perú mostró un crecimiento interanual de 1.75% en junio, según cifras divulgadas por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). El avance es ligeramente inferior al registrado en mayo, cuando el PIB se expandió un 1.8% interanual, y refleja un comportamiento heterogéneo entre sectores productivos.
Sectores que empujaron y frenos clave
El informe del INEI identifica a la construcción y al comercio como los motores del crecimiento del mes: la construcción avanzó 9.04% y el comercio creció 7.81% interanual. Estas cifras sugieren una demanda interna resiliente, apoyada en mayor consumo y proyectos de inversión.
En contraste, los sectores que más afectaron al desempeño global fueron:
- Minería e hidrocarburos: retroceso de 2.18%, por una menor producción de cobre y zinc.
- Manufactura: caída de 6.19% interanual.
- Pesca: desplome de 51.94%, asociado a menores capturas, especialmente de anchoveta.
El Niño y su efecto sobre la actividad
El fenmeno climático El Niño ha sido un factor determinante. Las aguas más cálidas en la superficie marina han llevado a especies clave como la anchoveta a profundidades mayores, reduciendo la pesca de superficie y afectando la industria de harina de pescado, un insumo básico para la alimentación animal y exportaciones peruanas.
Ante el riesgo de lluvias intensas e inundaciones vinculadas con El Niño, el gobierno declaró a principios de julio el estado de emergencia por 60 días en casi el 40% de los distritos del país. La medida busca mitigar riesgos de impacto social y en infraestructura que también pueden frenar la actividad económica regional.
Panorama acumulado y previsiones
En el primer semestre del año la economía peruana se expandió 3.05% interanual (enero-junio). En términos más amplios, el crecimiento acumulado en los últimos 12 meses hasta junio fue de 3.33%. Perú mantiene así una de las tasas de crecimiento más altas de la región, pese a la volatilidad climática y la agitación política de los últimos años.
El ministro de Economía, Elmer Cuba, ha proyectado recientemente un crecimiento económico para el año de 3.5%, cifra que, según su criterio, se sustentaría en el fortalecimiento del consumo interno, mayor inversión privada y precios favorables de los minerales que aumentan los ingresos por exportaciones.
| Indicador | Variación interanual |
|---|---|
| PIB (junio) | +1.75% |
| PIB (mayo) | +1.8% |
| Construcción | +9.04% |
| Comercio | +7.81% |
| Minería e hidrocarburos | -2.18% |
| Manufactura | -6.19% |
| Pesca | -51.94% |
Lo que esto significa para el bolsillo y los mercados
Un crecimiento mensual moderado y sectorialmente desigual implica efectos concretos: menor producción minera puede reducir ingresos por exportaciones y presionar la recaudación fiscal ligada a regalías y impuestos, mientras que el golpe a la pesca afecta cadenas productivas locales y el empleo en puertos y plantas de procesamiento. En cambio, la expansión de la construcción y el comercio tiende a traducirse en más demanda de mano de obra y consumo interno, lo que mitiga parte del impacto negativo.
Pese a las dificultades puntuales, la economía peruana sigue siendo relevante para mercados de metales —Perú es tercer productor mundial de cobre— y para cadenas de suministro en la región. La evolución de El Niño y la capacidad del gobierno y el sector privado para mantener proyectos de inversión y cadenas logísticas serán determinantes para sostener la proyección anual.
En resumen, los datos de junio muestran una economía que avanza, pero afectada por factores climáticos y sectoriales que podrían condicionar el ritmo de crecimiento en lo que resta del año.