La actividad industrial de México registró un avance anual de 1.7% en junio de 2026, según los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), un repunte impulsado principalmente por la minería y la construcción, mientras que la manufactura continúa mostrando señales de debilidad.
Qué dicen las cifras
Con cifras originales, la minería aumentó 6.6% y la construcción 5.0% en términos anuales en junio de 2026, contribuyendo al resultado global. No obstante, en el acumulado del primer semestre de 2026 (enero-junio) la actividad industrial del país quedó sin variación respecto al mismo periodo de 2025, lo que refleja que la recuperación es parcial y heterogénea entre sectores.
Al desestacionalizar los datos para observar la dinámica mes a mes, el indicador mensual de la actividad industrial presentó un avance de 0.2% respecto a mayo, después de un descenso de 0.7% en el mes previo. Pese a ese avance, no fue suficiente para compensar el fuerte empuje de abril, cuando el indicador creció 2.1% mensual.
Fortalezas y debilidades sectoriales
El desbalance entre sectores es notable:
- Construcción: mostró una recuperación mensual de 3.0% y un rebote anual de 4.2%, convirtiéndose en el principal motor del avance industrial en junio.
- Minería: registró un incremento anual significativo de 6.6%, aportando al crecimiento general.
- Manufactura: continuó en terreno negativo: cayó 0.6% mensual —el segundo mes consecutivo de contracción— y 1.2% anual, acumulando ya 12 meses de caídas anuales.
| Indicador | Variación |
|---|---|
| Actividad industrial (junio 2026 vs jun 2025) | +1.7% |
| Minería (anual) | +6.6% |
| Construcción (anual) | +5.0% |
| Manufactura (anual) | -1.2% |
| Actividad industrial (mensual desestacionalizada) | +0.2% |
Interpretación para el bolsillo y la economía
El avance de junio sugiere que hay sectores que empiezan a recuperarse, especialmente la construcción y la minería, lo que puede traducirse en más actividad en obra pública y privada y en mayores pedidos para proveedores locales. Sin embargo, la persistente caída en la manufactura —sector intensivo en empleo y exportaciones— representa un riesgo para la generación sostenida de empleos formales y para la balanza comercial si la tendencia se mantiene.
El estancamiento en el primer semestre (enero-junio sin variación frente a 2025) indica que, a nivel agregado, la economía industrial no logró recuperar totalmente el ritmo previo y que los repuntes sectoriales no han sido lo suficientemente amplios ni sostenidos para elevar el promedio. Para los consumidores esto puede implicar moderación en la creación de empleos industriales y, en consecuencia, presión sobre el gasto familiar si la recuperación no se generaliza.
Relevancia para políticas y actores económicos
Para responsables de política económica y legisladores, los datos muestran la necesidad de focalizar medidas que apoyen a la manufactura —cadena de valor, inversión y exportaciones— y que consoliden el repunte en construcción sin provocar sobrecalentamiento. El Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP) de la Cámara de Diputados también registró el crecimiento anual de 1.7% en junio, frente a la contracción de 0.2% en el mes anterior, subrayando la volatilidad reciente.
En síntesis, junio presentó señales positivas pero parciales: la actividad industrial se movió hacia la recuperación, impulsada por minería y construcción, pero la manufactura y el balance del primer semestre muestran que la economía aún no completa una recuperación sólida y generalizada.
“El rebote que registró la construcción provocó que la actividad industrial de México tuviera un nuevo avance en junio de 2026”