La Airef ha revisado al alza su previsión de déficit público para 2026 y sitúa el desequilibrio en el 2,7% del PIB, una décima más de lo estimado antes del verano, según anunció su presidenta, Inés Olóndriz, en un desayuno informativo celebrado en Madrid. El cambio en las proyecciones se atribuye al conflicto en Irán y a las medidas fiscales adoptadas por el Ejecutivo para mitigar su impacto.
Factores detrás del empeoramiento
Olóndriz señaló dos fuerzas principales detrás del incremento del déficit: por un lado, la prolongación más allá de junio de las medidas temporales aprobadas por el Gobierno para contener los efectos de la guerra en los mercados; por otro, los desvíos al alza en el gasto de las comunidades autónomas. Estos dos elementos han tensionado las cuentas públicas hasta situarlas en un punto en el que, a juicio de la Airef, España queda «al límite» de incumplir los objetivos de gasto pactados con Bruselas a medio plazo.
«En julio ya temíamos que no íbamos a cumplir, ahora el límite prácticamente es nulo incluso para cumplir este año»
Indicadores de gasto y salvaguardas
El indicador de gasto que utilizan las autoridades europeas refleja un incremento del 6,6% en 2026 y, en términos acumulados para el periodo 2024-2026, el aumento asciende al 16,8%, frente a un máximo previsto del 13%. La presidenta de la Airef subrayó que, aunque se ha activado la cláusula de escape nacional —que facilita desvíos por incrementos en gasto de defensa—, ese margen adicional resulta insuficiente para cubrir todos los desvíos observados.
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Déficit previsto para 2026 | 2,7% del PIB |
| Variación del indicador de gasto en 2026 | +6,6% |
| Incremento acumulado gasto (2024-2026) | +16,8% (límite: 13%) |
Riesgos y recomendaciones
La Airef advirtió de que la continuidad de medidas temporales sin su correspondiente financiación permanente incrementa el riesgo de incumplimiento en 2026. Olóndriz destacó que «parte de los gastos que se han tenido que activar quizá sean coyunturales, pero vemos aumentos de gasto que son permanentes y el gasto permanente necesita financiación permanente», alertando así sobre la naturaleza de algunos incrementos presupuestarios.
Entre las consecuencias que se derivan de esta situación figuran las limitaciones para la maniobra fiscal futura y la posible necesidad de ajustar otros capítulos del gasto si se pretende mantener la senda fiscal pactada con la Unión Europea. Además, la constatación de «señales más bien negativas» en la evolución económica, acentuadas por la guerra en Irán, sitúa al Ejecutivo ante la disyuntiva de prolongar medidas de apoyo a costa de elevar el déficit o contener el gasto para preservar la consolidación fiscal.
- La prolongación de las medidas para mitigar el impacto de la guerra ha aumentado el déficit previsto.
- El gasto autonómico ha experimentado desviaciones al alza que tensionan las cuentas.
- La cláusula de escape nacional por defensa aporta margen, pero insuficiente según la Airef.
La revisión de la Airef sitúa a las autoridades y al Gobierno en un escenario en el que será necesario decidir entre mantener las medidas de apoyo en un contexto internacional incierto o aplicar ajustes para no exceder los límites presupuestarios. La advertencia del organismo regulador abre un debate sobre la sostenibilidad del gasto adoptado en los últimos meses y sobre las alternativas para financiar las partidas que parecen haber adquirido carácter permanente.
La evolución de estas variables será clave en los próximos meses para evaluar si España consigue sostener la consolidación fiscal sin renunciar a las respuestas económicas ante riesgos externos, y para determinar las prioridades en la política presupuestaria de cara a 2027.