El diputado de Vox en el Congreso José María Figaredo reiteró este martes en Sada su polémica afirmación sobre la actuación contra las personas que entraron de manera irregular en Ceuta, aseguró que no se arrepiente y volvió a culpar al Gobierno central de una gestión «traicionera» que, a su juicio, ha provocado una situación de inseguridad en la ciudad autónoma.
Reafirmación de declaraciones y críticas al Ejecutivo
Durante su visita al municipio coruñés, Figaredo respondió a los periodistas defendiendo sus manifestaciones anteriores y exigiendo que se priorice «el interés de los españoles». Rechazó cualquier retractación y puso el foco en lo que considera un fallo del Ejecutivo para aplicar la ley en Ceuta, responsabilizándole de un aumento de la inseguridad en la ciudad.
«No me arrepiento, ni me retracto de nada, centren el foco en el interés de los españoles»
El diputado acusó al Gobierno de permanecer «cruzado de brazos» y de no aplicar las normas de retorno que permitirían, según su interpretación, devolver a Marruecos a quienes hayan vulnerado la frontera. Calificó la situación en Ceuta como una «invasión total» y reclamó al Partido Popular un acuerdo con Vox para «recuperar el orden» en la ciudad.
Posición sobre los menores y la distribución por comunidades
Figaredo mostró además su rechazo a la posibilidad de distribuir a los menores llegados el pasado 30 de julio entre distintas comunidades autónomas. Afirmó que, si se permitiese esa dispersión, el retorno de esos menores resultaría “imposible” y subrayó que la ley, en su opinión, ampara la devolución.
En sus declaraciones insistió en que parte del debate se ha intentado desviar por quienes, dijo, quieren «distraer la atención del drama humano de Ceuta» con episodios de inseguridad y limitaciones a la vida cotidiana de los ciudadanos. Atribuyó esa realidad a lo que llamó un pacto local que impediría la aplicación estricta de la ley.
Petición de responsabilidades y medidas políticas
El diputado de Vox fue más allá de las críticas y solicitó que diputados del PP y del PSOE —a quienes apeló como «honrados»— se sumen a su diagnóstico para que se investigue al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por «traición». Además, urgió un pacto con los populares para que gobiernen en Ceuta con el apoyo de Vox y, así, aplicar las medidas que considera necesarias.
Figaredo también invocó la normativa europea de retorno para sostener su posición: según él, el reglamento permitiría la devolución automática a Marruecos de quienes hubieran violentado la frontera. A partir de esa interpretación, aseguró que el Ejecutivo estaría «vulnerando la legalidad» al no proceder conforme a ese marco.
Críticas a la actitud de la protesta y al clima social
Durante las manifestaciones en las que participó o a las que aludió, Figaredo reprochó la actitud de quienes, dijo, han tratado de «amedrentar» a los integrantes de su formación mediante insultos y gritos cuando intentan intervenir. Llegó a afirmar que se pretende imponer «una ley del miedo» sobre quienes ejercen «libremente» su derecho a expresarse.
- Reafirmación: No se arrepiente de la expresión empleada.
- Acusación al Gobierno: «traición» e inacción ante la crisis en Ceuta.
- Propuesta política: pacto entre PP y Vox para gobernar en la ciudad autónoma.
Las manifestaciones de Figaredo se producen en un contexto de intensa atención mediática y política sobre la situación migratoria en Ceuta, donde la llegada masiva de personas en fechas recientes ha generado debate sobre competencias, gestión del retorno y medidas de protección, en especial respecto a los menores. Sus declaraciones añaden presión a un debate ya polarizado a nivel nacional.
| Aspecto | Posición de Figaredo |
|---|---|
| Declaración sobre inmigrantes | No se arrepiente de «cazar» a quienes entraron irregularmente |
| Distribución de menores | Se opone a su reparto entre comunidades autónomas |
| Acción política solicitada | Pacto PP-Vox y enjuiciamiento por «traición» |
Las afirmaciones del diputado podrían alimentar nuevas reacciones políticas y sociales en Ceuta y fuera de ella, en un momento en el que las tensiones sobre la movilidad y el control fronterizo siguen siendo tema central en la agenda pública. Desde la ciudad autónoma, el debate continuará orientado a la definición de responsabilidades y a las medidas que reclaman distintos actores para restaurar la normalidad y la seguridad percibida por la ciudadanía.