Los ministerios de Defensa e Interior han ordenado la anulación de las licencias, permisos y vacaciones de los militares y de los agentes de la Guardia Civil destinados en Ceuta con el objetivo de reforzar la seguridad en la ciudad autónoma, informaron fuentes oficiales este lunes. La decisión se adopta más de una semana después de la llegada masiva al enclave de cientos de miles de personas procedentes de Marruecos.
Alcance y condiciones de la orden
La Comandancia General de Ceuta ha dispuesto que la cancelación de permisos entre las unidades militares se aplique a partir del jueves 13 de agosto y se mantenga hasta nueva orden. La resolución contempla la posibilidad de excepciones, pero éstas deberán ser "debidamente justificadas" y autorizadas por el jefe de la unidad correspondiente.
"Los casos excepcionales tendrán que estar debidamente justificados por el jefe de la unidad que podrá conceder la autorización para continuar con el permiso."
En paralelo, la Dirección General de la Guardia Civil ha ordenado la suspensión de permisos tanto en Ceuta como en Melilla, aunque fuentes del Ministerio del Interior matizan que la medida no responde exclusivamente al riesgo de una nueva entrada masiva, sino a la necesidad de garantizar el dispositivo operativo en ambos enclaves.
Reacciones y explicaciones
El presidente de la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME), Marco Antonio Gómez, explicó que la resolución obliga a los efectivos que estaban disfrutando sus vacaciones en la península o en el extranjero a reincorporarse a sus destinos en Ceuta. Según Gómez, la disposición persigue garantizar la disponibilidad de personal ante la «grave situación» generada por la crisis migratoria.
Por su parte, el Ministerio del Interior mantiene que la Policía Nacional no se ve afectada por la cancelación de permisos porque ya ha cubierto sus necesidades mediante ampliaciones voluntarias de jornada, lo que ha permitido atender los requerimientos de seguridad y control de fronteras sin recurrir a la anulación forzosa de licencias en ese cuerpo.
Contexto: la entrada masiva que precede la medida
La orden se produce después de la llegada de un número extraordinario de migrantes a Ceuta, cifrado en los recientes comunicados oficiales en alrededor de 72.000 entradas desde Marruecos durante la última semana. Ese flujo masivo creó una situación de emergencia humanitaria y de seguridad que motivó la movilización de recursos en el enclave y en la administración estatal.
Fuentes militares y del Instituto Armado destacan que la cancelación de permisos busca asegurar la capacidad operativa para afrontar posibles nuevas contingencias, especialmente en fechas próximas de alta movilidad como el 15 de agosto, en las que aumentan tanto los desplazamientos de personas como la presencia de colectivos organizados.
Impacto local y preguntas prácticas
La medida obliga a que decenas de efectivos que se encontraban fuera de Ceuta regresen a sus puestos, con el consiguiente impacto en la organización de familias y en los planes personales de los afectados. ATME ha señalado que las autorizaciones excepcionales serán valoradas por los mandos, lo que introduce un margen de flexibilidad pero también incertidumbre para quienes aguardaban periodos de descanso.
- ¿A quién afecta?: militares y agentes de la Guardia Civil destinados en Ceuta; la Guardia Civil aplica la extensión también a Melilla.
- Inicio de la medida: 13 de agosto, según la Comandancia General de Ceuta.
- Excepciones: posibles pero requieren justificación y autorización del jefe de unidad.
- Policía Nacional: no canceló permisos, al haber cubierto necesidades con jornadas voluntarias.
| Concepto | Dato |
|---|---|
| Fecha de publicación | 10 de agosto de 2026 |
| Inicio de la anulación de permisos | 13 de agosto de 2026 |
| Entradas masivas recientes | 72.000 personas (aprox.) |
En los próximos días, la Comandancia General de Ceuta y el Ministerio del Interior revisarán la situación operativa para decidir la duración de la medida. Hasta entonces, la ciudad autónoma permanecerá reforzada con personal que deberá permanecer disponible para actuaciones relacionadas con el control fronterizo, la atención a personas migrantes y la coordinación con autoridades civiles para atender la crisis humanitaria.
La cancelación de permisos coincide con la activación de recursos sanitarios y sociales en Ceuta para atender a menores y familias desplazadas, así como con llamadas a la colaboración entre administraciones para garantizar asistencia y protección en condiciones seguras. Las autoridades locales y autonómicas mantienen contactos con delegaciones estatales para coordinar la respuesta y priorizar la seguridad y la atención humanitaria en el enclave.
El desarrollo de los acontecimientos y las decisiones que adopten los mandos militares y de la Guardia Civil serán determinantes para la capacidad de respuesta en las próximas jornadas, en un contexto que sigue siendo excepcional en Ceuta.