Las recientes operaciones aéreas de las Fuerzas Militares en el departamento del Guaviare obedecieron a un proceso de planificación y seguimiento que se extendió durante semanas y que, según fuentes de inteligencia citadas por medios nacionales, combinó trabajo policial, reconocimiento del terreno y despliegue de unidades especiales.
Fases y actores detrás de los ataques
De acuerdo con la información difundida, las acciones no se limitaron al lanzamiento de ataques aéreos: el esquema contempló una cadena de actividades que comenzó con la recopilación de información y culminó con el aseguramiento de las áreas intervenidas y la incautación de material.
“Las fases de las operaciones de bombardeo en Guaviare son: inteligencia, planeamiento, operación aérea, inserción de tropas, aseguramiento del área, incautación de material, identificación de integrantes del GAO y judicialización o capturas”,
La fuente citada indicó que la configuración del terreno para estas operaciones la realizó la Fuerza de Despliegue Rápido, con base en San José, y la Brigada 22. Asimismo, reportó que la inteligencia provino, principalmente, de la Policía Nacional y del Comando de Operaciones Especiales de las Fuerzas Militares.
Objetivos y contexto local
Los ataques fueron dirigidos contra estructuras asociadas a los grupos identificados con los alias Iván Mordisco y Calarcá, que mantienen una disputa por el control de corredores y territorios que facilitan actividades de narcotráfico en la región. Según las fuentes consultadas, la movilidad de los grupos —provocada por la disputa territorial— facilitó la localización de concentraciones que fueron blanco de las operaciones.
Fuentes militares señalaron que en las semanas previas se realizó un seguimiento para detectar desplazamientos, cambiar patrones de comportamiento y identificar puntos donde se concentraba personal y material ilícito, lo que permitió fijar objetivos y coordinar los tiempos de la operación aérea con las unidades terrestres.
Operación combinada: aire y tierra
El diseño de la intervención combinó el empleo de aeronaves para la neutralización de blancos con la inserción posterior de tropas para asegurar las zonas y efectuar la recuperación de material probatorio o bélico. Esa fase de aseguramiento también contempla la identificación de posibles integrantes y la activación de los canales judiciales para su judicialización o captura.
En términos prácticos, las operaciones describen una secuencia que busca reducir la exposición de las tropas y aumentar la eficacia del golpe al limitar la capacidad de reacción de los grupos armados luego del ataque aéreo.
Cómo se organizó la operación
El reporte detalla responsabilidades compartidas entre unidades y organismos de inteligencia. A continuación, un resumen esquemático de las fases y los actores involucrados:
- Inteligencia: Policía Nacional y Comando de Operaciones Especiales.
- Planeamiento: Análisis del terreno y de las concentraciones, trazado de rutas y coordinación entre fuerzas.
- Operación aérea: Despliegue de aeronaves para ataques puntuales.
- Inserción de tropas y aseguramiento: Fuerza de Despliegue Rápido y Brigada 22.
- Incautación e identificación: Recolección de material y verificación de personas para judicialización.
| Fase | Responsable |
|---|---|
| Inteligencia | Policía Nacional; Comando de Operaciones Especiales |
| Planeamiento | Unidades de análisis y Fuerza de Despliegue Rápido |
| Operación aérea | Fuerzas Militares (aeronaves) |
| Inserción y aseguramiento | Fuerza de Despliegue Rápido; Brigada 22 |
Resultados y repercusiones
Según las reportes iniciales, los bombardeos permitieron dar de baja a integrantes de los grupos atacados y afectar su capacidad operativa en zonas específicas del Guaviare. No obstante, las autoridades han planteado que estas acciones forman parte de un esfuerzo continuo por debilitar las estructuras criminales que usan la región como corredor para el narcotráfico.
El choque entre los bloques de las disidencias por el control territorial ha provocado desplazamientos y movilizaciones internas que, a su vez, generan desafíos de seguridad y humanitarios para comunidades locales. Las fuentes consultadas advirtieron que la dinámica de fragmentación y migración de las bandas puede obligar a nuevas operaciones en otros puntos del departamento.
Hasta el momento no se reportaron cifras oficiales detalladas sobre capturas o material incautado en las fases posteriores al ataque aéreo; las autoridades competentes deben entregar balances más completos en los próximos días, según el calendario de verificación y judicialización establecido.
En San José del Guaviare y municipios aledaños, el despliegue de tropas permanecerá como medida de control mientras continúan las labores de inteligencia para rastrear movimientos de los grupos armados y evitar reagrupamientos en la región.