La Defensoría del Pueblo emitió la Alerta Temprana 019 de 2026 por el deterioro de la seguridad en cinco municipios del centro del Atlántico: Luruaco, Repelón, Sabanalarga, Baranoa y Polonuevo. Según el informe, el reacomodo y la disputa entre estructuras armadas y bandas criminales está elevando el riesgo para las comunidades y podría traducirse en un aumento de homicidios selectivos, masacres, extorsiones y reclutamiento de menores si no se adoptan medidas preventivas.
Corredores estratégicos y economías ilegales
La Defensoría señala que estos municipios, por su ubicación, funcionan como corredores para el movimiento de armas, drogas e insumos químicos, y como plataforma para economías ilegales que conectan el área metropolitana de Barranquilla con el canal del Dique y otros departamentos. En el territorio no solo está en disputa el control de las rutas, sino también el de las rentas provenientes de la extorsión, el microtráfico y el abigeato.
Formas de control y violencia señaladas
El documento de la Defensoría describe la existencia de una especie de gobernanza ilegal en algunos lugares, con imposición de normas, restricciones a la movilidad y otras prácticas de control social. Además, advierte de un aumento de:
- Homicidios selectivos
- Atentados
- Amenazas mediante panfletos
- Desplazamientos forzados —descritos como "silenciosos"—
- Reclutamiento de menores
Actores armados identificados
En el mapa de riesgo la Defensoría ubica cuatro actores principales. Entre los mencionados se encuentran:
- El autodenominado EGC, una estructura de alcance nacional que, según la entidad, tiene presencia en las zonas rurales de Luruaco y Repelón y controla corredores veredales que conectan el Atlántico con Bolívar.
- El Bloque Resistencia Caribe, conocido como "Los Costeños", que estaría atravesando un proceso de reconfiguración interna luego de la salida de algunos de sus principales mandos. Su acción se concentra en extorsiones, amenazas y control de economías ilegales.
| Municipio | Riesgos principales señalados | Observaciones |
|---|---|---|
| Luruaco | Homicidios selectivos, control de corredores rurales | Presencia del EGC en zonas rurales |
| Repelón | Desplazamientos, reclutamiento, rutas a Bolívar | Corredores veredales controlados por EGC |
| Sabanalarga | Extorsiones, microtráfico | Nodo estratégico entre Barranquilla y el Canal del Dique |
| Baranoa | Amenazas, imposición de normas locales | Actividad de economías ilegales |
| Polonuevo | Riesgo de masacres y reclutamiento | Corredor logístico hacia otras regiones |
Qué advierte la Defensoría y qué sigue
La Alerta Temprana subraya que, de mantenerse el escenario sin medidas de prevención y protección, podrían intensificarse los fenómenos de violencia y afectar gravemente la vida comunitaria en los municipios señalados. La entidad plantea la necesidad de acciones coordinadas entre autoridades locales, regionales y nacionales para mitigar el riesgo y proteger a la población civil, especialmente a grupos vulnerables como niñas, niños y adolescentes.
Este llamado de la Defensoría llega en un momento de reconfiguración de estructuras armadas en la región, lo que obliga a poner sobre la mesa no solo la presencia policial y militar, sino también estrategias de prevención social y acceso a derechos básicos para romper la capacidad de las economías ilegales de arraigarse en los territorios.
Mientras tanto, las comunidades del centro del Atlántico siguen en alerta. El riesgo de que las amenazas se concreten en hechos de sangre o en desplazamientos obliga a que las instituciones locales y la sociedad civil amplíen la atención y la respuesta.
La Defensoría del Pueblo registró la alerta el 31 de agosto de 2026 en su informe público; corresponde ahora a las autoridades competentes detallar las medidas que implementarán para reducir el riesgo y proteger a las poblaciones en Luruaco, Repelón, Sabanalarga, Baranoa y Polonuevo.
Álvaro José Movilla Barros — Corresponsal en Atlántico (Barranquilla)