Alerta por avance de la cuña salina
La Corporación Autónoma Regional del Atlántico (C.R.A.) emitió una alerta preventiva por la posible intrusión salina en el río Magdalena, un fenómeno que pone en riesgo las bocatomas de captación de agua que abastecen a Barranquilla y Puerto Colombia. La advertencia se produjo ante el descenso progresivo del nivel del río y la alteración del equilibrio entre el agua dulce y el mar Caribe.
Qué está pasando y por qué importa
Cuando el caudal del río disminuye, la llamada cuña salina —el avance del agua salada desde Bocas de Ceniza hacia aguas arriba— puede desplazarse y alcanzar las captaciones de agua potable. La C.R.A. señaló que la bocatoma en Puerto Colombia se ubica en el kilómetro 7 del río y presenta una mayor exposición al fenómeno; en Barranquilla, la cuña podría avanzar hasta aproximadamente el kilómetro 21, en inmediaciones del Puente Alberto Pumarejo, en escenarios de caudales excepcionalmente bajos.
"La bocatoma en Puerto Colombia se ubica aproximadamente en el kilómetro 7 del río Magdalena, y presenta una mayor exposición a este fenómeno. La cuña salina puede alcanzar esta zona cuando el caudal desciende por debajo de aproximadamente 4.000 m³/s"
Indicadores actuales y umbrales críticos
Para contextualizar el riesgo, la C.R.A. reportó datos de la estación limnimétrica de Calamar que permiten estimar la relación entre nivel y caudal.
| Indicador | Valor | Umbral relevante |
|---|---|---|
| Nivel en la estación Calamar | 3,17 metros | — |
| Nivel asociado a caudal de 4.000 m³/s | ~3,50 metros | Umbral para riesgo en bocatoma de Puerto Colombia |
| Caudal crítico para avance hasta kilómetro 21 | ~2.000 m³/s | Escenario excepcionalmente bajo |
Recomendaciones y medidas solicitadas
La C.R.A. hizo un llamado directo a las empresas prestadoras del servicio de acueducto para que mantengan un monitoreo permanente de los niveles y caudales del río, y para que controlen la salinidad del agua captada. Además, urgió a adoptar las medidas operativas necesarias que garanticen la continuidad y calidad del servicio.
- Monitoreo continuo de caudal y nivel del río Magdalena.
- Medición periódica de la salinidad en las bocatomas y plantas de tratamiento.
- Activación de planes de contingencia y protocolos del Plan de Contingencia para el Fenómeno de El Niño 2026–2027.
- Comunicación preventiva a usuarios sobre posibles afectaciones y recomendaciones domésticas.
Plan de contingencia y acciones para El Niño
La autoridad ambiental recordó la existencia del Plan de Contingencia para la Prevención y Atención del Fenómeno de El Niño 2026–2027, orientado a mitigar los efectos de la sequía y proteger los recursos hídricos. Ese plan incluye medidas tanto de gestión como operativas que deben ponerse en marcha ante la ocurrencia de caudales mínimos que favorezcan la intrusión salina.
Impacto local y recomendaciones prácticas para la población
Si la cuña salina alcanza las bocatomas, la potabilidad del agua podría verse comprometida, lo que obligaría a las empresas de acueducto a aplicar procesos adicionales de tratamiento o a gestionar cortes programados del servicio. En ese escenario, las autoridades recomiendan a la población:
- Almacenar agua de forma segura para uso doméstico esencial.
- Evitar el uso excesivo de agua para riego y actividades no prioritarias.
- Informarse por canales oficiales sobre la calidad del agua y la programación del servicio.
Vigilancia continua
La C.R.A. enfatizó la necesidad de fortalecer el seguimiento y la toma de decisiones para mantener los niveles de calidad del agua captada. Las próximas semanas serán clave: la evolución del caudal del Magdalena determinará si las medidas preventivas son suficientes o si será necesario activar procedimientos de emergencia para proteger a la población del Atlántico.
En una región que sabe de mareas y de aguaceros, ahora toca también mirar con lupa el nivel del río; la gestión y la prevención pueden evitar que la sal llegue donde no la queremos: al vaso de la gente.