La decisión de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) de proseguir con el proyecto de “Restauración de los sistemas degradados del Canal del Dique sin la exigencia de nuevas licencias ambientales ha generado inquietud en comunidades y actores económicos del departamento de Sucre, que temen efectos negativos sobre el Golfo de Morrosquillo.
Qué resolvió la ANLA y por qué preocupa
El pasado 10 de agosto, la ANLA publicó la Resolución 002130, con la que dejó sin efecto actos administrativos de 2024 que condicionaban las obras a la expedición de licencias ambientales. Según la autoridad, el proyecto continuará bajo un Plan Hidrosedimentológico y con seguimiento técnico, “sin necesidad de nuevos requisitos ambientales”.
El anuncio ha sido recibido con alarma en sectores de Sucre que consideran insuficiente el control ambiental para una iniciativa que requiere una inversión superior a $3.000.000.000.000 y que impacta a poblaciones de los departamentos de Bolívar, Atlántico y Sucre.
Riesgos señalados por la región
Fuentes locales y actores sociales en Sucre han manifestado su preocupación por el posible desvío de sedimentos, que por años han sido transportados hacia la Bahía de Cartagena a través del Canal del Dique. Según estas voces, si las obras alteran las dinámicas sedimentarias, dichos materiales podrían desplazarse hacia el Golfo de Morrosquillo, con efectos adversos sobre ecosistemas marinos y actividades humanas.
Entre los impactos advertidos están:
- Alteración de áreas coralinas importantes en el golfo.
- Daños a la pesca artesanal y a la abundancia de especies explotadas por comunidades locales.
- Impactos negativos en la industria turística, de la que dependen miles de personas en la región.
Actores que han mostrado inconformidad
La determinación de la ANLA no solo ha suscitado inquietud en Sucre. Comunidades afrodescendientes, pescadores, campesinos y agricultores de los tres departamentos afectados hicieron llegar una carta al ministro de Ambiente, Fabio Arjona Hincapié, en la que expresan su inconformidad y recuerdan el marco legal que regula las licencias ambientales.
“Le recuerdan que las licencias exigidas para adelantar obras que puedan impactar el medio ambiente están amparadas en la Ley 99 de 1993.”
Ese reclamo subraya la tensión entre la necesidad de intervención técnica para recuperar sistemas degradados y el deber de garantizar estudios, permisos y medidas de mitigación que protejan a las comunidades y a los ecosistemas marinos.
Contexto y antecedentes
Durante la administración anterior, el proyecto fue suspendido por la falta de licencias ambientales, controversias técnicas y recortes presupuestales. La reactivación anunciada por el Gobierno Nacional plantea ahora una hoja de ruta distinta, en la que la ANLA apuesta por el seguimiento técnico del Plan Hidrosedimentológico sin nuevos trámites ambientales formales.
Para Sucre, territorio con comunidades costeras y economías ligadas a la pesca y el turismo, cualquier modificación en las corrientes de sedimentos representa un riesgo directo a la biodiversidad y a la sostenibilidad de medios de vida locales.
Demandas locales y expectativas
Los actores sociales que firmaron la carta han pedido garantías y transparencia en la ejecución del proyecto, así como la participación efectiva de las comunidades en los procesos de seguimiento y evaluación. También invocan el cumplimiento de la Ley 99 de 1993, que normatiza los procedimientos de licenciamiento ambiental en Colombia.
Hasta el momento no se ha conocido una respuesta pública detallada del Ministerio de Ambiente sobre las reclamaciones específicas de las comunidades del Golfo de Morrosquillo ni sobre si se implementarán medidas técnicas adicionales que reduzcan la probabilidad de desvío de sedimentos hacia Sucre.
Tabla: actores y preocupaciones
| Actor | Preocupación principal |
|---|---|
| Comunidades pesqueras | Reducción de pesca y daño a ecosistemas marinos |
| Comunidades afrodescendientes | Afectaciones a territorios y medios de vida |
| Empresarios turísticos | Pérdida de atractivo y visitantes |
| ANLA | Avance técnico del plan sin nuevas licencias |
El futuro del Canal del Dique sigue siendo una cuestión clave para el litoral Caribe. En Sucre, las expectativas pasan por obtener claridad técnica, garantías ambientales y mecanismos de participación que permitan proteger los ecosistemas y las actividades económicas que dependen del mar.