La empresa canadiense Quartz 21 Bolivia rechazó este domingo las afirmaciones de la Alcaldía de Sucre sobre un supuesto abandono del proyecto para construir la Planta de Tratamiento e Industrialización de Residuos Sólidos en la zona de Lechuguillas y aseguró que la paralización de las labores es temporal.
Motivos de la paralización, según la firma
Edgar Mendizábal, representante de Quartz 21 en Bolivia, explicó en la emisión de Periodismo Que Cuenta que la suspensión de actividades obedece a varias razones concretas: la escasez de diésel, los más de 50 días de conflictos y bloqueos del transporte registrados en el país y la ausencia de coordinación con el nuevo supervisor de obras que debe designar la Alcaldía de Sucre.
“Actualmente estamos a la espera de la respuesta formal de coordinación con el nuevo supervisor de obras para el reinicio de operaciones”.
La postura de la empresa contrasta con declaraciones previas de la alcaldesa Fátima Tardío, quien afirmó la semana pasada que Quartz 21 “ha desaparecido” desde su llegada a la administración, el 4 de mayo, y anunció la disolución del contrato por supuesto incumplimiento.
Inversión realizada y trabajo previo
Mendizábal sostuvo que hasta la fecha la firma ha invertido en Bolivia más de Bs 3 millones y que destinó más de $us 300.000 en Canadá para el desarrollo de las ingenierías especializadas de la planta. Además, indicó que la empresa contrató consultoras para avanzar en las ingenierías y en los estudios ambientales necesarios para la obtención de la Licencia Ambiental.
En el terreno adquirido —un predio de dos hectáreas en Lechuguillas comprado a la familia Vedia— la empresa reporta trabajos de movimiento de tierra equivalentes a más de 7.000 metros cúbicos. Quartz 21 afirmó contar con el derecho propietario registrado en Derechos Reales.
Alcance del proyecto y plazos
La construcción de la planta está proyectada bajo la modalidad de alianza público-privada con una inversión estimada en Bs 148 millones y un plazo de ejecución de 540 días calendario. Según la información difundida por la empresa, la planta tendría una capacidad para procesar residuos —el texto original no especifica la cifra final de procesamiento— y busca complementar la gestión de desechos sólidos en la jurisdicción.
- Inversión declarada: Bs 148 millones (proyecto).
- Gasto ya realizado: más de Bs 3 millones en Bolivia y $us 300.000 en Canadá.
- Terreno: dos hectáreas en Lechuguillas, con derecho registrado.
- Obras preliminares: movimiento de más de 7.000 m³ de tierra.
Controversia administrativa
La diferencia de versiones entre la Alcaldía y la empresa abre una disputa administrativa con implicaciones prácticas: si la administración municipal decide disolver el contrato por incumplimiento, la ejecución del proyecto quedaría en suspenso y podría generar demandas o procesos de conciliación entre las partes. Quartz 21 afirma que la falta de un supervisor de obra designado por la Alcaldía impide el reinicio formal de actividades.
| Aspecto | Declaración de Quartz 21 |
|---|---|
| Motivo de paralización | Escasez de diésel, bloqueos y falta de coordinación con nuevo supervisor |
| Inversión realizada | Más de Bs 3 millones en Bolivia; $us 300.000 en Canadá |
| Terreno | Dos hectáreas en Lechuguillas (derecho propietario registrado) |
| Trabajo ejecutado | Movimiento de más de 7.000 m³ de tierra |
| Plazo proyectado | 540 días calendario |
Hasta el cierre de esta nota no hay registro público en el material suministrado de una respuesta formal de la alcaldesa Fátima Tardío a la réplica de la empresa. La tensión entre el gobierno local y el inversionista condiciona el cronograma de la obra y la futura operación de la planta.
Impacto local y próximos pasos
La planta proyectada para Lechuguillas forma parte de la respuesta a la gestión de residuos en Sucre, un tema con efectos en salud pública y el ambiente. La paralización, aunque calificada por la empresa como temporal, prolonga la incertidumbre sobre la disposición final y el tratamiento de los residuos sólidos en el corto y mediano plazo.
Quartz 21 señaló que está a la espera de la coordinación formal con el supervisor de obras designado por la Alcaldía para reiniciar operaciones. Los pasos siguientes dependerán de los canales administrativos que activen tanto la empresa como la administración municipal para definir el estado del contrato y la reanudación de labores.