Reducción del caudal y redes sin presión
Maicao atraviesa una crisis de abastecimiento de agua potable que lleva a muchas familias a depender de carrotanques, compras privadas o transporte en carruajes de tracción animal. El río Jordán, que históricamente alimenta el acueducto municipal, está aportando apenas 57 litros por segundo, según reportó El Tiempo, cifra que equivale al 9,5 % del volumen que requiere la ciudad para garantizar el servicio.
Fuentes alternas insuficientes
La administración del servicio y la Alcaldía han puesto en funcionamiento pozos subterráneos como respaldo. Esos pozos suman aproximadamente 117 litros por segundo, pero la suma de las fuentes disponibles aún está lejos de lo necesario: Maicao requiere alrededor de 600 litros por segundo para atender su demanda total, indicaron las notas consultadas.
| Fuente | Caudal (l/s) | Observación |
|---|---|---|
| Río Jordán | 57 | Aporte actual: 9,5 % de la demanda |
| Pozos subterráneos | 117 | Fuente de respaldo en funcionamiento |
| Demanda estimada del municipio | 600 | Volumen necesario para cubrir a los usuarios |
Impactos en la vida cotidiana
La baja disponibilidad está afectando la presión en las redes y aumentando los tiempos de llegada del agua a los hogares. En barrios enteros el servicio no alcanza las viviendas desde hace cerca de un mes, lo que obliga a la población a buscar alternativas:
- Dependencia de jornadas de carrotanques organizadas por la empresa operadora y la Alcaldía.
- Compra de agua por parte de las familias a terceros.
- Uso de “burritos” —carruajes de tracción animal— para transportar agua en sectores céntricos y en zonas vulnerables.
“En Maicao conseguir agua se ha convertido en una odisea para muchas familias, una tarea que implica buscar y hacer colas imaginarias de uno o dos días para conseguir la compra de una pimpina”, reportó El Tiempo.
Escala del problema y población afectada
Maicao cuenta con 26.334 usuarios de acueducto, según la misma fuente. La diferencia entre el aporte actual de fuentes superficiales y subterráneas y la demanda estimada evidencia un déficit estructural que se agudiza en periodos de estiaje o sequía. La situación ya generó que la empresa operadora, Aguas de la Península, y las autoridades locales implementen medidas de emergencia, pero los reportes indican que estas no son suficientes para garantizar cobertura uniforme.
Consecuencias y riesgos
La falta de agua tiene efectos directos sobre la salud pública, higiene doméstica y actividades económicas de la ciudad. Entre los riesgos más inmediatos se encuentran el aumento en la vulnerabilidad a enfermedades transmitidas por agua de mala calidad, mayores costos para las familias que deben comprar agua y presión sobre los servicios sociales y asistenciales.
Qué se ha hecho y qué falta
Las autoridades han recurrido a:
- Operativos de carrotanques para llevar agua a comunidades afectadas.
- Puesta en funcionamiento de pozos subterráneos como fuente de respaldo.
No obstante, la brecha entre la oferta actual y la demanda sugiere que hacen falta soluciones adicionales y de mediano plazo: mejorar la captación, asegurar la gestión sostenible de fuentes hídricas y planificar reservas que permitan enfrentar ciclos secos más severos, sin que por ello se diluyan las responsabilidades de corto plazo para proteger a las familias más vulnerables.
Las autoridades locales y la empresa operadora deben informar con mayor detalle los planes de mitigación, los cronogramas de suministro por sectores y las acciones para garantizar la calidad del agua distribuida durante la emergencia. Mientras tanto, la población continúa adaptándose a una situación que combina condiciones naturales adversas con limitaciones en la infraestructura del servicio.