Por instrucción del gobernador Eduardo Verano, el Instituto de Tránsito del Atlántico informó que queda suspendido el proceso de implementación de nuevas fotomultas en la Vía al Mar (autopista Barranquilla–Cartagena). La decisión se adoptó luego de un llamado de atención realizado por la ministra de Transporte, Elsa Noguera, y una solicitud de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) para frenar la puesta en funcionamiento de los dispositivos.
Motivos y alcance de la suspensión
La autoridad departamental explicó, a través de sus redes sociales, que la medida responde a la polémica generada por la instalación de cámaras en un corredor donde ya operan otras cuatro fotomultas. Según el Instituto de Tránsito del Atlántico, la decisión busca garantizar que cualquier intervencif3n en la Vía al Mar priorice la seguridad vial y vaya acompañada de «medidas integrales que mejoren las condiciones de movilidad».
“Nuestra posición ha sido clara: la seguridad vial debe proteger la vida de quienes transitan por este corredor y estar acompañada de medidas integrales que mejoren las condiciones de movilidad”, señaló la entidad.
Antes del anuncio del Instituto, la ministra Noguera solicitó a la ANSV suspender la entrada en funcionamiento de las cámaras por el «conflicto de competencias existente». La funcionaria consideró que la instalación de siete cámaras de velocidad en la autopista sería excesiva y advirtió que la detección electrónica debe servir para prevenir siniestros y salvar vidas, no para convertirse en un mecanismo de recaudo.
Revisión integral y acciones a priorizar
La titular de la cartera de Transporte informó que se realizará una revisión completa de la seguridad vial en el corredor. El examen incluirá los niveles de accidentalidad, los límites de velocidad, la señalización y las condiciones de la infraestructura. Desde la Nación se plantea priorizar soluciones articuladas en cuatro frentes:
- Ingeniería: correcciones en diseño y elementos físicos de la vía.
- Señalización: mejor visibilidad y adecuada señalética para usuarios.
- Pedagogía: campañas de educación vial dirigidas a conductores y peatones.
- Control: presencia efectiva de las autoridades para complementar la tecnología.
El Instituto de Tránsito del Atlántico complementó que promoverá acciones coordinadas con organismos competentes para que la Vía al Mar sea «cada vez más segura», enfatizando controles adecuados, óptima señalización e infraestructura que responda a las necesidades de sus usuarios.
Contexto local y preocupaciones ciudadanas
En las últimas semanas la instalación de fotomultas generó preocupación entre gremios, congresistas y conductores que manifestaron dudas sobre la densidad de dispositivos en un tramo ya vigilado por varios puntos electrónicos. El debate se centró en la proporcionalidad de las cámaras y en si el uso de la fotodetección responde a criterios técnicos de seguridad o a objetivos de recaudo.
La intervención de la ministra y la posterior suspensión buscan despejar esas inquietudes y sentar bases técnicas para cualquier decisión futura. La revisión anunciada tendrá relevancia práctica para usuarios habituales de la autopista, empresas transportadoras, turismo entre Barranquilla y Cartagena y autoridades locales encargadas de movilidad.
Lo que sigue: pasos y plazos
Hasta el momento no se han fijado plazos públicos para la revisión integral ni para la posible reinstalación o retiro definitivo de los equipos cuyo funcionamiento estaba previsto. El Instituto de Tránsito del Atlántico y la ANSV quedan como actores centrales en el proceso técnico y administrativo que definirá los próximos pasos.
| Elemento | Situación actual |
|---|---|
| Fotomultas existentes en corredor | 4 en funcionamiento |
| Cámaras propuestas en autopista (según Mintransporte) | 7 consideradas excesivas por la ministra |
| Acción inmediata | Suspensión del nuevo proceso de implementación |
Mientras se desarrolla la revisión, la recomendación formal es mantener vigilancia en el cumplimiento de límites de velocidad y en la correcta señalización de tramos críticos. Para viajeros y conductores, la expectativa es que las soluciones definitivas combinen tecnología con mejoras de infraestructura y programas de educación vial, más que con mayor densidad de cámaras.
La decisión marca un triunfo temporal del debate público sobre cómo se aplican las herramientas electrónicas en la gestión de la movilidad. Ahora queda por ver si la revisión técnica conducirá a un rediseño del esquema de control en la Vía al Mar o a la consolidación de nuevas medidas integradas para reducir los siniestros en uno de los corredores más transitados del Caribe colombiano.