Una tarde de festividad en el corregimiento de Molinero, jurisdicción del municipio de Sabanalarga (Atlántico), terminó en tragedia el pasado 17 de agosto de 2026, cuando un hombre resultó gravemente herido por la cornada de un toro y posteriormente falleció en el centro asistencial adonde fue trasladado.
Qué ocurrió
La víctima fue identificada por las autoridades locales como Yair Castro Pérez, oriundo del corregimiento de La Peña. Según los reportes preliminares, Castro se encontraba dentro del ruedo durante la segunda jornada de corralejas cuando fue alcanzado por uno de los animales participantes. La cornada, que habría impactado en la región torácica, le causó heridas de consideración.
Testigos relataron que varias personas acudieron a auxiliar al hombre y lograron sacarlo de la arena; sin embargo, pese a la rápida movilización y el traslado inmediato al Hospital Departamental de Sabanalarga, ingresó al centro de salud sin signos vitales, de acuerdo con la información difundida por fuentes oficiales.
Reacción comunitaria y contexto
El suceso ha generado consternación en Molinero, La Peña y zonas vecinas, donde las corralejas son parte de fiestas tradicionales. Familias, amigos y asistentes expresaron dolor por la pérdida y preocupación por la seguridad en este tipo de eventos, que en muchos corregimientos funcionan tanto como espectáculos populares como espacios de encuentro social y cultural.
En paralelo, el incidente vuelve a traer a la opinión pública el debate sobre la regulación de espectáculos con animales en Colombia. Desde 2024 el Congreso aprobó la Ley 2385, conocida como “Ley No Más Olé”, que impulsa la eliminación progresiva de eventos taurinos. Posteriormente, la Corte Constitucional dejó sin efecto la exclusión que aparentaba permitir ciertas prácticas y aplazó la implementación plena de la prohibición por tres años, con el objetivo de facilitar procesos de reconversión laboral y cultural.
Más recientemente, el Gobierno reglamentó el periodo de transición mediante el Decreto 0703 del 7 de julio de 2026, que estableció disposiciones para acompañar a las comunidades afectadas. Según las normas vigentes, la prohibición definitiva de las prácticas taurinas cubiertas por la ley empezará a regir en 2027; mientras tanto, algunas festividades se mantienen en desarrollo durante el periodo de transición.
Impacto y preguntas abiertas
El fallecimiento de Castro abre, al menos, tres inquietudes concretas para autoridades y ciudadanos del Atlántico:
- Las medidas de seguridad y respuesta médica en corralejas efectuadas durante el periodo de transición;
- La responsabilidad organizativa y el control de acceso al ruedo para prevenir que personas no preparadas ingresen a la arena;
- El acompañamiento institucional a comunidades que celebran estas tradiciones y que deberán reconvertir actividades culturales y económicas en los próximos meses.
Organismos locales, entre ellos la Alcaldía de Sabanalarga y la Gobernación del Atlántico, no habían emitido comunicados públicos ampliando la información al cierre de esta edición; la Policía local y las autoridades sanitarias confirmaron el traslado del hombre al hospital y la certificación de su fallecimiento.
| Hecho | Detalle |
|---|---|
| Víctima | Yair Castro Pérez |
| Localidad | Molinero, corregimiento de Sabanalarga |
| Lesión | Cornada en tórax; ingreso al hospital sin signos vitales |
| Marco legal | Ley 2385 de 2024; Decreto 0703 de 7 de julio de 2026; prohibición definitiva en 2027 |
Qué deben saber los asistentes a corralejas
Mientras dura el periodo de transición, las autoridades recomiendan a organizadores y público seguir protocolos de seguridad mínimos para reducir el riesgo de accidentes y facilitar la atención médica en caso de emergencia. Entre las medidas más citadas por expertos en gestión de eventos están:
- Contar con equipos médicos y ambulancias en el sitio;
- Definir perímetros claros que impidan el acceso de civiles no autorizados al ruedo;
- Capacitar a los operativos de seguridad en remoción rápida y primeras atenciones;
- Coordinar con las autoridades locales rutas de evacuación y traslado a centros asistenciales.
El suceso en Molinero será investigado por la Policía y las autoridades competentes para determinar circunstancias precisas y, en su caso, responsabilidades administrativas o penales. Por ahora, la comunidad llora a un habitante de La Peña y se cuestiona cómo continuar con tradiciones que, aunque arraigadas, implican riesgos evidentes para la vida humana.
En las próximas horas se espera que la Alcaldía de Sabanalarga y la Secretaría de Gobierno del Atlántico entreguen información oficial sobre medidas y eventuales decisiones sobre la continuidad de eventos similares en la zona durante el resto del periodo de transición.