Las no tecnológicas lideran la sorpresa en ganancias y cambian la narrativa del rally
La actual temporada de reportes está mostrando una señal relevante: el crecimiento de beneficios ya no recae únicamente en las grandes empresas tecnológicas. Según Wells Fargo Securities, alrededor del 80% de las compañías del S&P 500 ya presentó sus cuentas y, en conjunto, las ganancias por acción (EPS) han superado las estimaciones de Wall Street en alrededor de un 8%, encaminándose a un crecimiento cercano al 30% respecto al mismo período del año anterior.
Más importante aún para la sostenibilidad del mercado alcista es lo que ocurre «debajo de la superficie»: las empresas no tecnológicas han registrado sorpresas de beneficios de aproximadamente un 10%, más del doble del 4% observado en el grupo conformado por las llamadas Siete Magníficas y, en general, el sector tecnológico.
"Las compañías no tecnológicas han superado las expectativas de beneficios aproximadamente un 10%, más del doble que el 4% registrado por el grupo formado por las 'Siete Magníficas' y el sector tecnológico."
La expresión EPS (earnings per share) se refiere al beneficio neto atribuido a cada acción y sirve para comparar la rentabilidad de empresas de distinto tamaño. Cuando las previsiones del mercado se incumben a favor de las compañías fuera del núcleo tecnológico, cambia la composición del impulso del mercado: no está centrado en unas pocas megacapitalizadas, sino más distribuido.
Qué implica para la tecnología y para inversionistas
La tendencia descrita por Wells Fargo altera parcialmente la narrativa que dominó los últimos años, aquella que ubicaba a la inteligencia artificial (IA) y a sus grandes promotores como motor casi exclusivo del rally bursátil. La tecnología sigue siendo un componente esencial —por su capacidad de generar mejoras de productividad y nuevos productos— pero la fortaleza de los resultados se está extendiendo a otros sectores.
Para inversores y gestores de carteras esto tiene consecuencias prácticas:
- Mayor diversificación: un avance más amplio reduce el riesgo de dependencia de un subgrupo y facilita rotaciones sectoriales.
- Revisión de previsiones: desde el 1 de julio, los analistas han ajustado al alza sus estimaciones de beneficios del S&P 500 para la segunda mitad de 2026 en un 0,8%, un signo notable dado que históricamente en esta etapa suelen reducirse en torno a un 1,2%.
- Menor concentración de riesgo tecnológico: la mayor sorpresa positiva en sectores no tecnológicos mitiga, aunque no elimina, la sensibilidad del mercado frente a noticias adversas en empresas de alta capitalización vinculadas a IA.
Estas variaciones en las expectativas no anulan los riesgos: el impulso todavía puede concentrarse por revalorizaciones de múltiplos en empresas específicas, y la macroeconomía —inflación, tipos de interés, crecimiento global— sigue siendo determinante. Sin embargo, la lectura que propone Wells Fargo sugiere un mercado más resiliente si el crecimiento se distribuye.
Datos claves
| Indicador | Valor citado |
|---|---|
| Sorpresa promedio de EPS (S&P 500) | +8% |
| Crecimiento interanual esperado de EPS | ~30% |
| Sorpresa media: empresas no tecnológicas | +10% |
| Sorpresa media: grupo tecnológico / 'Siete Magníficas' | +4% |
| Revisión de previsiones (desde 1/7) para 2° semestre 2026 | +0,8% |
El desplazamiento del motor de crecimiento desde un puñado de grandes tecnológicas hacia una base más extensa plantea también una pregunta sobre la durabilidad del avance: ¿está la economía generando resultados operativos sólidos o se trata de efectos puntuales por composición o por mejora cíclica? La respuesta determinará si el mercado puede sostener un ciclo alcista sin recurrir a múltiplos cada vez más altos en pocas empresas.
En términos prácticos para la agenda tecnológica, la lección es doble. Por un lado, la IA y los desarrollos de plataformas continúan siendo palancas de innovación y eficiencia. Por otro, la creciente contribución de sectores extra-tecnológicos indica que las estrategias de inversión y las prioridades de innovación corporativa podrían abrirse a áreas menos expuestas a megacapitalización tecnológica, como la industria tradicional, servicios y consumo, donde ya se están viendo sorpresas positivas en resultados.
En síntesis: el rally tiene más patas de las que se pensaba. Eso no elimina volatilidad ni riesgos macro, pero sí reduce la dependencia del mercado respecto a un núcleo tecnológico que, hasta hace poco, cargaba con la mayor parte de la expectativa de crecimiento.