El 94% de los alumnos que ingresaron a primer grado en 2020 llegó a sexto grado en 2025 en el tiempo previsto, sin repetir ni abandonar, pero sólo 50 de cada 100 de esos estudiantes completaron ese recorrido con conocimientos al menos satisfactorios en Lengua y Matemática, según el informe Índice de Resultados Escolares (IRE) 2025 elaborado por Argentinos por la Educación a partir de datos oficiales.
Qué mide el índice y a quién analiza
El IRE combina dos dimensiones: las trayectorias escolares (la progresión sin repeticiones ni abandono) y los aprendizajes medidos por la prueba Aprender 2025. El estudio se concentra en la cohorte que comenzó la primaria en 2020 —en plena pandemia— y alcanzó sexto grado en 2025. Sus autoras y autores son Irene Kit, María Sol Alzú y Martín Nistal.
Mejoras en continuidad, desafíos en aprendizaje
Los datos muestran una mejora clara en la continuidad de las trayectorias: la repitencia y el abandono en la primaria se redujeron en la última década. Mientras que la cohorte de 2020 registró un 94% de llegada a sexto en tiempo, una década antes, la cohorte de 2011 había llegado al 88%.
No obstante, al añadir la dimensión de aprendizajes, el panorama se modifica radicalmente: sólo la mitad de los estudiantes alcanzó niveles considerados satisfactorios en las áreas que miden las pruebas Aprender —Lengua y Matemática—. El informe destaca que las principales dificultades se concentran en Matemática.
Brechas territoriales y distribución del problema
Si bien la proporción de quienes llegan a sexto en tiempo es elevada en casi todo el país, existen diferencias entre provincias. El informe señala que en jurisdicciones como Tierra del Fuego, Neuquén, Río Negro, La Pampa y Jujuy prácticamente la totalidad de los estudiantes llega a sexto grado en el tiempo esperado. Sin embargo, el avance en trayectorias no se traduce automáticamente en aprendizajes homogéneos en todo el territorio.
El contraste entre la mejora en la progresión escolar y la persistencia de déficits en aprendizaje subraya que la recuperación de indicadores de continuidad no basta para garantizar la adquisición de competencias básicas.
Implicaciones para políticas públicas
El desgranado del IRE pone sobre la mesa dos mensajes claros para autoridades y responsables de política educativa:
- La reducción de la repitencia y el abandono es un resultado positivo, pero requiere acompañamiento pedagógico focalizado para convertir continuidad en aprendizaje efectivo.
- Matemática aparece como el área con mayores dificultades, lo que sugiere priorizar recursos, formación docente y materiales específicos en esa disciplina.
El estudio insiste en la necesidad de combinar acciones orientadas a mantener a los alumnos en la escuela con estrategias didácticas que atiendan los déficits detectados por las evaluaciones nacionales.
Datos centrales
| Indicador | Resultado |
|---|---|
| Llegada a sexto grado en tiempo (cohorte 2020) | 94% |
| Alumnos con aprendizajes satisfactorios en Lengua y Matemática | 50% |
Estos números, extraídos del IRE 2025, muestran que mejorar la permanencia escolar no es sinónimo de asegurar competencias básicas, y ponen el acento en la calidad de la enseñanza y la focalización territorial de las políticas.
Qué seguir y recomendaciones prácticas
Para que la continuidad se traduzca en aprendizaje, el informe sugiere —en términos generales— acciones que ya son parte del debate público: priorizar la formación docente en áreas clave (especialmente Matemática), desarrollar materiales didácticos contextualizados, intensificar programas de refuerzo y atención a las brechas provinciales, y mantener el monitoreo mediante evaluaciones nacionales que permitan ajustar intervenciones.
La información divulgada por Argentinos por la Educación obliga a una reflexión sobre la estrategia educativa: sostener los avances en retención escolar, sin perder de vista que la meta final es que los alumnos adquieran las competencias necesarias para continuar su trayectoria educativa con éxito.