La actividad manufacturera en Yucatán enfrenta un desafío creciente: la inseguridad en las carreteras y el robo de mercancías durante el transporte, factores que ya alteran tiempos de entrega, aumentan los costos logísticos y tensionan las cadenas de producción locales, advirtió el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) en el estado.
Un impedimento para la llegada de insumos
De acuerdo con el diagnóstico empresarial referido por la dirigencia, los incidentes en la vía pública suponen retrasos en la llegada de insumos cruciales para las plantas manufactureras, lo que repercute directamente en la productividad. El estudio S&P Global Mexico Manufacturing PMI de julio de 2026 identifica la inseguridad en carreteras como uno de los factores que más afectaron el suministro de insumos a las industrias del país.
Atasta, foco de preocupación regional
Dentro del contexto peninsular, la atención se ha centrado en un trayecto concreto: el tramo de Atasta, en Campeche, que por su condición y reducción de velocidad facilita la acción de quienes cometen robos a transporte. La dirigencia empresarial insiste en la necesidad de un libramiento para esa zona, como medida que reduciría la exposición de camiones y cargas a robos.
El presidente de Canacintra señaló que, aun cuando muchas carreteras estatales presentan condiciones adecuadas, persisten tramos críticos que requieren atención prioritaria por su impacto en la logística regional.
Costos que terminan en el consumidor
Los empresarios explican que la inseguridad en las vías no sólo implica pérdidas directas por mercancías sustraídas, sino incrementos en pólizas de seguro y en medidas de protección logística, elevando los gastos operativos de las empresas. Ese incremento de costos, subrayaron, termina trasladándose a precios que pagan las familias.
“La inseguridad en los caminos encarece los seguros, que elevan los costos y termina por afectar el precio para los que consumimos.”
Diagnóstico y prioridades de acción
En entrevistas y análisis locales, la evaluación sobre la red logística que enlaza Yucatán con el centro y norte del país resalta al tramo de Atasta como la prioridad de intervención. Los industriales han planteado desde hace años a autoridades federales la urgencia de atender puntos vulnerables que facilitan actos delictivos contra las cargas.
- Retrasos en entregas de insumos a plantas industriales.
- Aumento de primas de seguro y gastos logísticos.
- Riesgo de pérdida de mercancía y afectación a la producción.
- Presión sobre precios al consumidor final.
Impacto en la competitividad regional
Para una economía regional que busca consolidar industrias y atraer inversionistas, la persistencia de robos en carreteras y tramos con condiciones deficientes representa un freno. El encarecimiento de la logística disminuye la competitividad frente a otros estados y aumenta la vulnerabilidad de pequeñas y medianas empresas que operan con márgenes reducidos.
| Problema | Impacto observado |
|---|---|
| Robo de mercancías en carretera | Retrasos y pérdidas en la cadena de suministro |
| Tramo de Atasta | Zona señalada como prioritaria para obras o libramiento |
| Mayor costo de seguros | Incremento de costos operativos y precios al consumidor |
Recomendaciones y siguientes pasos
Fuentes empresariales reiteran la necesidad de coordinación entre autoridades estatales y federales para intervenir los puntos críticos de la red carretera, reforzar la vigilancia, y estudiar soluciones de infraestructura como libramientos que reduzcan la exposición de transportes de carga. También hacen hincapié en la urgencia de diagnósticos logísticos periódicos que identifiquen y prioricen tramos de riesgo.
La afectación a la industria manufacturera no es sólo un asunto de pérdidas empresariales: repercute en empleos, en la estabilidad de proveedores locales y, en última instancia, en la economía cotidiana de la península yucateca. Ante ello, representantes del sector confirmaron que continuarán insistiendo en acciones concretas para proteger las rutas y contener los costos que hoy presionan a la cadena productiva.
La búsqueda de soluciones integrales —que incluyan obra pública, seguridad y diálogo con la industria— será clave para asegurar que la producción regional pueda competir sin el lastre de la inseguridad vial.