La industria hotelera de Tulum enfrenta un periodo de presión operativa y financiera que ha llevado a algunos establecimientos a plantearse la opción de operar de forma estacional, con cierres temporales en meses de baja demanda. La advertencia provino de David Ortiz Mena, presidente de la Asociación de Hoteles de Tulum y del Consejo Hotelero del Caribe Mexicano, quien señaló que el primer semestre del año fue complicado para el sector.
Caída de ocupación y aumento de costos
Ortiz Mena indicó que en mayo y junio la ocupación hotelera en Tulum registró una disminución de más del 20% respecto a 2024. Ese descenso, explicó, se combinó con gastos extraordinarios vinculados al manejo del sargazo, lo que agravó la presión sobre la viabilidad de mantener operaciones continuas.
- Causa principal: volumen atípico de sargazo que obliga a trabajos de retiro y limpieza con costos elevados.
- Factores adicionales: menor disponibilidad de asientos aéreos, cambios en la demanda por el Mundial de Fútbol y problemas locales de movilidad y servicios.
- Consecuencias concretas: reportes de hoteles cerrados y establecimientos que evalúan operar estacionalmente.
“Tenemos reportes de hoteles que han cerrado en Tulum, algunos evalúan operar ya de manera estacional”
Impacto en la cadena local y en la competitividad
El análisis del dirigente gremial apunta a una combinación de factores que describió como una “tormenta perfecta”: además del sargazo y la conectividad aérea, mencionó problemas de movilidad, fallas en servicios públicos, señalamientos de extorsión policial y dificultades en el acceso al Parque Nacional del Jaguar. Estos elementos, juntos, afectan la experiencia del visitante y aumentan los costos operativos del sector.
Desde la perspectiva económica, la consideración de operar por temporada tiene efectos directos sobre la plantilla laboral, los proveedores locales y la oferta de servicios complementarios (restaurantes, transporte, actividades recreativas y guías). Aunque la nota no especifica cifras de empleo afectado, la posibilidad de cierres temporales suele traducirse en contratos suspendidos, reducción de horas o contratación bajo esquemas estacionales.
| Factor | Efecto reportado |
|---|---|
| Sargazo | Aumento de costos por remoción y limpieza |
| Conectividad aérea | Menor llegada de pasajeros por menor oferta de asientos |
| Cambios en demanda (Mundial) | Desplazamiento temporal de viajes |
| Problemas locales (movilidad/servicios) | Peor experiencia y menor competitividad |
Opciones y requerimientos para mantener operaciones
Para los hoteles, operar todo el año implica absorber costos fijos —servicios, nómina, mantenimiento— aun cuando la ocupación cae. En las condiciones descritas, algunos hospedajes prefieren concentrar operaciones en meses con mayor demanda y abrir sólo la plantilla necesaria en temporada alta. Esta decisión obliga a coordinar con proveedores, ajustar contratos y notificar a empleados.
Ortiz Mena subrayó la necesidad de concentrar esfuerzos en mejorar la experiencia del destino y atender los distintos factores que afectan la competitividad de Tulum. Entre las medidas implícitas en su diagnóstico figuran acciones de combate al sargazo más eficientes, mayor conectividad aérea y soluciones a los problemas de movilidad y seguridad que reportan visitantes y empresarios.
Para la economía local, la definición de un calendario estacional por parte de hoteles implicaría:
- Reducción temporal de ingresos para trabajadores y proveedores en meses de cierre.
- Concentración de actividades y promoción en temporada alta para maximizar ocupación.
- Necesidad de políticas públicas o esquemas de apoyo para mitigar el impacto durante períodos de baja.
La nota en la que se documenta esta evaluación no detalla cuántos hoteles podrían adoptar el esquema ni los meses específicos en que cerrarían, pero los reportes de cierres ya registrados confirman que el sector enfrenta decisiones estratégicas sobre cómo mantener su rentabilidad sin sacrificar la oferta turística que caracteriza a Tulum.
En lo inmediato, la sostenibilidad económica del destino dependerá de la coordinación entre el sector privado, autoridades locales y federales para atender los factores estructurales que afectan la demanda y los costos, en particular el manejo del sargazo y la conectividad aérea.